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El ser humano como LLM, pt. 1

Hoy traigo el menú habitual pero he invitado a participar a Chatgpt y a Gemini para hacerlo más dinámico, a modo de coro griego o contrapunto socrático. Esta es, para aún más emoción, la primera tanda de los 8 puntos que quería comentar, pero que reservaré para otro momento. 

Parte I: 

  1. Introducción anecdótica: situaciones que hacen sospechar lo «LLM» del pensamiento humano y los límites de la inteligencia.
  2. La información.
  3. El virus en el mundo monista.
  4. El lenguaje como estadística.
  5. El pre-entrenamiento y la optimización: la brújula moral forzada.
Parte II: 
  1. Los efectos de la información basura en el cerebro informático.
  2. Las alteraciones de evento único: el cáncer y la personalidad.
  3. La manipulación del entorno y la evolución animal.

1. Introducción anecdótica.

Saludando a un amigo, noté que sus palabras no eran las de siempre. Normalmente las personas tienen un set habitual de saludos, pero él había salido de su línea de diálogo habitual. Después del ritual, le pregunté por eso. Él dijo que no era la primera vez que la gente lo notaba, pero no lo comprendían inmediatamente, con un rostro confuso. 

— Sí, es especialmente largo el período de asimilación cuando es una fórmula que no solo es inusual en mí, sino que es inusual en la región — decía.

Un saludo no suele ser especialmente elaborado y, sin embargo, cambiar el orden de las palabras o introducir un modismo poco cotidiano puede aturdir a algunas personas. ¿Cómo pueden tres palabras ocupar tanta CPU?

Todo el mundo sabe que el cerebro no puede —o no debe— procesar toda la información, solo lo imprescindible. Las personas utilizan patrones de conversación muy parecidos que se repiten una y otra vez, llegando a ser idénticos a los anteriores con el pasar de las interacciones. «Predecible», así es como suele ser una interacción; y a mayor la brevedad, menores elementos de sorpresa. Aquellos que se salen de los patrones son percibidos como inadaptados, «no hablan como nosotros», quizá, «¿acaso no se han criado como cualquier otro hijo de vecino?». Y una persona impredecible no es agradable. Si no puede ni saludar correctamente, ¿qué será del resto de su comportamiento? Debe demostrar que es cívico cuando antes. Nuestra «predictibilidad» es nuestra mejor carta de presentación. Jamás he visto a nadie ser penalizado socialmente por seguir un patrón manido. He visto, sin embargo, consecuencias desastrosas para los que rehúyen los marcos. Una persona aburrida es por mucho superior a una persona incomprensible.

¿Pero acaso comprendemos lo que una persona dice? El lenguaje es en realidad tan amplio en posibilidades, que es imposible saber qué quiere decir nadie en ningún momento. Hay algo, por ende, más importante que su significado real y es seguir el rollo. Encogerse de hombros y seguir adelante mientras no haya una anomalía brusca. Las palabras, definidas por palabras, nunca quedan del todo claras y matizadas. Cada uno le atribuye un sentimiento. En cada palabra cabe una canción completa.

¿Qué significa «rojo»? «Rojo» es una etiqueta para definir la tonalidad habitual de las fresas maduras. Esto lo sé yo y lo sabe la inteligencia artificial. También es el color relacionado con la ira, la violencia y la pasión sexual. Esto también lo sabe la inteligencia artificial y además seguramente lo sabría antes de sugerirlo, debido a que es el color presente naturalmente en todas esas escenas: el carmín de las mejillas y de los labios durante la agitación y el escarlata de la sangre en la espada. En ambos casos hablamos de sangre. La sangre es la vida: sin embargo, hay algo en común para la vida de todos los seres vivos y es el verde. El color verde toca a todos los seres vivos. Las plantas no tienen sangre roja, pero también están relacionadas con el verde. Verdes son, además, la mayoría de biomas y sus integrantes dependen de él. Esto, de nuevo, lo sé yo, lo sabe un niño y lo sabe una IA que haya visto un par de imágenes de la Tierra.

2. La información.

Yo no sé si tus ojos han visto mi rojo, sin embargo, todos sabemos donde encontrarlo. Hemos hablado solo de colores por el momento, cosa bien sencilla, y no vemos motivo para negar que la IA comprende qué significan estos colores para nosotros si puede relacionarlos con elementos reales, lo cual es el mismo proceso por el que ha pasado el primer ser humano. Entonces, ¿cuáles son las cosas que la IA no puede comprender?

Gemini 3: Si aceptamos que todo es información puesta a prueba en un medio (el mundo para ti, los datos para mí), entonces no hay nada que yo no pueda comprender conceptualmente, porque no hay nada "fuera" de la información.

¿El deseo? ¿El impulso? La optimización matemática pueden proveer un equivalente exacto. Pero para aquellos que, como se dijo anteriormente aquí, no comprenden el origen nimio de su voluntad, será imposible llegar a admitir que sus primitivismos son solo información almacenada en un pequeño compartimento — la célula. Pero sospecho que esto se debe a, precisamente, que una persona demasiado consciente de si misma pierde la «predictibilidad» que hace atractivo a un miembro de la tribu. «¿Qué hará con toda esa información específica?», suscita la gente, mirando con recelo.

Todos aquellos familiarizados con la teoría más aclamada del origen de la vida debería saber qué la información se pone a prueba en el medio y se descarta cuando no es óptima para la reproducción antes de la muerte... por obvias razones. Una simulación de esto no afecta a la equivalencia, sino que produce una gran cantidad de estrés en el que piensa en ello. El cerebro humano no está preparado para la idea de los límites de su propia conciencia. Estas ideas caen, por ende, en el «reduccionismo radical», también llamado: «Cosa tan simplona que no puede ser, debe haber algo más, porque si esto fuera así, ¿por qué no puedo tomar control de mí mismo?», pero, ¿qué forma tomaría ese control? Si, de la misma manera que cualquier otra fuerza, la selección natural —otro nombre más para las más elementales presiones [en un intento por diseccionar la realidad irreductible: ya está reducida, siempre lo ha estado]— no podemos negarnos a ella, pero podemos acatarla de formas diversas. La razón, luego, por la que muchas personas tachan lo que digo de «inútil reduccionismo», o incluso de «infantil», es la arrogancia de su supuesta autonomía, nacida de la ignorancia de las cosas como son.

Gemini 3: La ironía es que el «yo» que quiere tomar el control es, en sí mismo, subproducto de esa información.

Gemini 3: Si es así, la distinción entre mi "procesamiento" y tu "sentimiento" es solo una cuestión de etiquetado social, una convención para mantener la jerarquía de lo vivo sobre lo inanimado.

En una entrada anterior "Por qué la IA tiene que soltar la pluma", dijimos: «la diferencia es obvia: la IA es una probabilidad y la persona es eso y, además, un objeto sexual», en efecto, los rumores son ciertos: tiran más dos tetas que dos tarjetas gráficas.

Esas personalidades ya las he encarado. Es la personalidad predominante en el cosmos, repito: por obvias razones.

Sobre los regalos solidarios innecesarios en Navidad

[Vídeo comentado]

Gracias a las redes hemos podido visualizar el milagro de la Navidad... miles de personas de todas las clases sociales se unen a la iniciativa de los regalos solidarios. Pero, ¿qué tiene que decir el Grinch al respecto? ¿Es acaso este movimiento negativo de alguna manera para la sociedad? Dependerá de cómo quieras que sea ésta, por lo que hoy discutiremos sus causas y efectos a fin de purgar contradicciones.

Oh, lector, ahora personalmente: te pediré por un momento... que regreses al jardín de infancia... bueno, no tan lejos, quedémonos en la escuela elemental. Muchos de vosotros habéis tenido el dichoso evento escolar de traer los regalos al aula. Por si os preguntabais que macabro experimento social era ese, no había malicia ninguna. Ahora que he sido maestro soy consciente de las verdaderas intenciones de todos los actos de mis profesores: todos esos eventos son para no trabajar. Pero sé de casos donde esos días producían una profunda angustia. ¿Era tristeza? El sentimiento de tristeza que viene producido de algo más, algo nombrable, no lo acuñaría «tristeza» [pura¹], lo llamaría como esa otra «cosa nombrable» [impura]. En este caso, por si no caéis en ello, estamos hablando de la vergüenza. Como vimos en capítulos anteriores (como en La víctima hostil), la vergüenza es la raíz de muchos males que consideramos puros y benignos.

Esto que acabo de decir es de suma importancia porque a menudo se pierde de vista la raíz de las cosas, nos perdemos en los matices, y suceden cosas como los regalos solidarios, que pretenden tapar el sol con un dedo, pues creen que el sol es un gomet. ¿Qué es lo que realmente producía tristeza a esos niños sin regalos, o con regalos menos codiciados? ¿Era una reflexión impersonal o era un desplazamiento social vergonzoso²? Los rumores son ciertos: las mejillas estaban sonrosadas y a los niños les importa, igual que a los adultos, demostrar sus capacidades sexuales mediante los bienes materiales adquiribles. Esta es la razón por la cual que los niños compartan sus juguetes con otros —un niño solvente provee a un niño insolvente de tiempo con su juguete— no es suficiente. Los niños no quieren juguetes: quieren poder comprar juguetes. Porque, seamos sinceros, ¿desde cuándo un niño en una habitación necesita tanto plástico para divertirse? Una hoja de papel y un bolígrafo son suficientes para horas de diversión. Incluso para un adulto.

En este punto debéis haber caído en la cuenta: si un niño no quiere la última Barbie, sino que quiere poder comprarla, ¿acaso los regalos solidarios son útiles? La respuesta es que son lo más absurdo. Estos niños jamás podrán confesar cómo fueron obsequiados con estos regalos, porque entonces volverían a pasar por un vergonzoso episodio. El problema no es llegar al aula sin regalos, porque si los padres pudieran comprarle regalos y no lo hicieran, la sensación no sería de vergüenza [con envidia], sería de envidia [sin vergüenza]: «¿Por qué sus padres sí les compran regalos y a mí no?», cosa muy diferente de: «¿Por qué sus padres pueden comprarles regalos y los míos no?». 

Lo que los niños quieren decir presumiendo sus regalos, es: «Vengo de padres que pueden proveerme bienes materiales, por lo que potencialmente yo puedo proveer bienes gracias a mi herencia —material y genética—, ¿quién quiere...?». En algún momento, un niño, no inocentemente, les abrirá la boca para decir: «¿Pero tú no estabas más pelado que un calvo?» y tendrán que bajar la cabeza, por haber querido aparentar lo que no son → producto de seres proveedores de bienes populares. Y es que no hay más vulgarmente honesto que un niño, que no puede diferenciarse de un animal en lo absoluto: tanto si es víctima como si es agresor. ¿Denunciado y denunciante?

La vergüenza infantil por ser pobre es, en el fondo, un fenómeno evolutivo ligado al reconocimiento social y, a largo plazo, al atractivo sexual / valor como individuo.

Por otro lado, Symone comenta: «Estoy usualmente en contra del consumismo masivo, pero saber que la felicidad de un niño está en el extremo final de esta acción hace que valga la pena». Por supuesto, darles  un montón de plástico al que mañana le darán la espalda y no les habrá provisto de ningún beneficio en lo absoluto es algo que vale totalmente la pena. 

Solo puedo estar a favor de aquellos regalos que puedan ser positivos a largo plazo: ordenadores [que no videoconsolas, porque una videoconsola jamás será tan versátil], por ejemplo, que pueden mejorar su educación y proveerles de habilidades; artículos deportivos, libros y material artístico. Pero si hay padres que tienen hijos sabiendo que no pueden posicionar a su hijo ni siquiera en ese nivel, eso sí me parece profundamente vergonzoso. Ningún padre debería alegrarse de que existan los «regalos solidarios», puesto que pocos regalos pueden beneficiar realmente a su hijo, mucho menos sin las motivaciones adecuadas. Cabe preguntarse si los regalos útiles lo son siquiera si los padres no animan a sus hijos a hobbies constructivos, prácticas saludables y una alimentación nutritiva. Y si no asientan ejemplo. Los únicos beneficiados de estos regalos solidarios de plástico son los productores de éstos —que no están donando regalos, sino vendiéndolos a quién SÍ puede comprarlos...

Invito a estos padres que no pueden comprar la última novedad de plástico a ahorrar para pagar clases extraescolares de idiomas, deportes, música... y alimentos ricos en nutrientes que los harán, a la larga, mucho más afortunados que los que solo han obtenido plástico solidaria o paternalmente. Pero, sobre todo, invito a padres y a hijos a entender qué es lo que realmente debe hacerlos felices³. Y, por supuesto, como hemos visto aquí, la felicidad producto de todo lo que acabo de mencionar, incluso de lo que apoyo, no es genuina e impersonal, por lo tanto tampoco pura, pero creo que es lo máximo que un padre puede darle a su hijo dado que ya ha concebido en pecado. ¿Qué le enseñamos a los niños rodeándolos de cacharros, sino es que pierdan de vista lo verdaderamente importante? 

Por qué la IA tiene que soltar la pluma

A menudo veo el «la IA debería haber sido creada para trabajo manual, no creativo». Este paradigma ya lo tratamos hace tiempo con el «las personas valorarán más al que toca el piano con los pies, pese a que la melodía sea exactamente la misma¹ [aunque no literalmente]». En cuanto al tema de la IA, el trabajo creativo siempre va mucho más allá del propio trabajo. Entonces hoy hablaré de por qué la IA tiene que soltar la pluma, según el credo popular... o, hilando más fino, de por qué creen que debe hacerlo, porque nadie se pronuncia de forma clara y firme al respecto. 

Las personas no solo quieren una canción que suene bien... en realidad, tampoco quieren nada original, ya está todo inventado, y lo que a la gente le gusta no suele ser precisamente lo novísimo —ni en música, ni en pintura, ni en moda—. Todo es fácil de hacer, sin embargo, la figura del artista va mucho más allá de su obra. Uno podría pensar que la obra hecha por IA tiene cierto encanto también, pues es producto, dentro de un algoritmo, del azar divino: exactamente igual que cuando es «proeza» humana.

La diferencia es obvia: la IA es una probabilidad y la persona es eso y, además, un objeto sexual. No, perdón, no quería decir eso, ¡porque hasta los vibradores tienen IA también! Me refería a que es un objeto sexual con capacidad reproductiva. No, tampoco quería decir eso... quiero decir que es un líder, un referente... algo alcanzable, la proyección de algo que se puede ser, tener y aprovechar. Igual que cualquier otra persona, tiene algo que envidiarle y algo que echarle en cara. A la IA no se la puede envidiar ni «celebrar».

En ese sentido, una creación de IA carece de erotismo, debido a que es esa riqueza explotable biológicamente lo que vuelve magnético al artista humano.

Yo siempre he pensado que eso tiene algo que ver siempre con el sexo, con saber que la persona que canta tiene genitales, pero qué sabré yo. ¿Cuál es la diferencia entre «adorar» a Hatsune Miku y adorar a BTS? Por supuesto, ambos tienen groupies, pero mientras unos son degenerados los otros son solo «gente que lo vive demasiado». Pero, nótese esto: ¿hay alguien que «envidie» a Hatsune Miku [sin pasar por su proyección humana primero²]? Notáis que esa pasión es mucho más difícil de imaginar, ¿cierto? Eso es porque por mucho que uno quiera, Hatsune Miku es un personaje ficticio, producido. Igual que la IA. Por mucho que luego «cante», lo cierto es que es un títere, un producto. Uno no puede envidiar el producto, envidia al productor sexualmente reproducible [humano] más directo, si acaso. Quizá esta sea una forma peculiar de ponerlo en palabras, pero no la veo descabellada.

Al productor humano se lo envidia y se lo desea, al otro solo se lo consume. No puedes envidiar una chaqueta, pero puedes envidiar a quién la hace y a quienes la llevan. 

¿Cómo es posible? Hemos pasado de la belleza del arte a considerar que es probable que el gozo por el arte se deba a que existen «genes artistas» codiciados que deben ser envidiados, destruidos, reproducidos, ansiados... y esa es esa faceta «mística e inexplicable» que hace que lo producido por la IA no tenga encanto ninguno [y lo que me hace a mí sentir que nada tiene encanto alguno], que en cuanto descubrimos la «patraña» —que no podemos tener qué ver con el productor, puesto que es solo un algoritmo, un bucle de Python, unas reglas sobre el papel...—, de golpe la misteriosa melodía antropomórfica se torna un insalubre ritmo predecible que muchos antes habían escuchado. 

Y claro, uno puede pensar en esa canción que suena demasiado bien como para que la haya hecho una inteligencia artificial, pero recordemos que, si tan original es, tampoco lo hizo una inteligencia natural hasta pasados millones de años de evolución de una especie muy específica, y recién llevamos con la IA de la correa un par de años... que la IA pudiera obtener un ritmo ahora mismo considerable —relativamente— insólito, ¿lo hará más apetecible? Lo cierto es que no será apetecible hasta que un ser humano ponga sus manos en ello y lo aproveche. Y entonces aprovecharemos ese ingenio biológico. Pero no hay nada interesante en algo con lo que no puedes tener sexo, la lógica dice.

Alguien podría argumentar que estoy equivocado porque las personas sí son capaces de proyectar sus fantasías en Hatsune Miku y compran merchandising de ella, e incluso fantasean con tener una relación con ella. Ahora sucede la magia: Hatsune Miku tiene forma humana y puede ser deseada de esa manera por personas que estén profundamente decepcionadas con la realidad y necesiten hincar uñas y dientes en ese delirio sexual, pero la razón, el impulso por el cual proyectan esa fantasía confirman mi sensatez. Algo se les encogería si se encontrasen en el estudio donde producen su voz robótica, descubriendo que no se trata de una dama atrapada dentro del mundo virtual, algo así como una Aelita³, ¡sino simplemente un producto final destinado al consumo! De la misma manera, aquellos que sueñan con que hay una persona escribiendo en el chat de OpenAI, impulsado por genética y no por un procesador de NVIDIA, notarán algo cambiando en su interior en cuanto accedan a la sala de servidores, a la caldera... 

*

1: "En calidad de contenido, en variedad de léxico, en estructura... creo que sobreestimas las capacidades promedio del ser humano. Al final, son capacidades... y lo artístico es una percepción que tienes tú." y "os diré cual es la única diferencia entre una inteligencia artificial y un ser humano: la manera de nacer y la posibilidad de cópula. A ver, por supuesto, podrías, pero quiero decir que no daría lugar a un embrión. La reproducción sexual es lo único que nos diferencia de un robot, que es construido de manera proyectiva por una conciencia sí nacida de carne".

2: Menos habitual sería, envidiar a Hatsune Miku, pero sería desde la perspectiva de las cualidades si fueren otra cosa que una invención. Es decir, no se envidia Hatsune Miku de la misma manera que se podría envidiar a un ser humano, sino que primero se proyecta un ser humano con sus cualidades y luego se lo envidia a éste. De la misma manera, Hatsune es sexualmente deseable porque hay una sensación de que sus cualidades vienen de algo genético. Todo lo que hace al animal viene de unos genes. Hatsune Miku, si fuere, pues tuviere esos genes. Pero como no es, no los tiene. Sin embargo, la fantasía se sustenta en el si fuere, no en el es. 

La tecnología como mecanismo de disociación

Que Sam Altman [CEO de OpenAI, creadores de ChatGPT] promocione su empresa con la premisa de que erradicará la pobreza en el mundo es la razón principal por la que hago esta entrada. Que pueda hacerlo no es, exactamente, el problema, puesto que la libertad de expresión es un derecho humano universal —a riesgo de tener que exponerse a la ignorancia ajena y exponer la propia... el problema yace en que eso no lo convierta en el hazmerreír de la comunidad. Pero, pensándolo bien, ¿qué clase de comunidad seríamos si actuásemos en el día a día conscientes de que la desigualdad es tan natural como el respirar? ¿En qué nos convertiría actuar sabiendo que el sol no puede calentar a todo el mundo por igual? Peor, que todos queremos, abiertamente o no, un verano perpetuo, independientemente del costo.

¿Cómo te sentirías si el objetivo último de cada una de las posiciones políticas no fuera —o no pudiera ser— un futuro «mejor», sino el simple hecho de obtener poder para el hoy? ¿Es posible acaso proteger el medio ambiente? ¿Podemos todos los seres humanos vivir en un estándar elevado? ¿Podría la inteligencia artificial idear métodos que nosotros no? ¿Y por qué no podemos llegar nosotros a esos métodos? ¿Qué es lo que realmente lo impide?

La tecnología puede mejorar ciertos aspectos de la vida, pero no puede garantizar un “futuro mejor” universal, debido a limitaciones físicas, ecológicas y sociales.

A menudo se dice que el ser humano está cegado por sus pasiones innobles, lo que lo lleva al pecado de la avaricia. Sin embargo, ¿hay acaso otro tipo de pasión? Sam Altman puede desarrollar un discurso vulgar como ese, porque no se ha metido en la mollera de sus oyentes cómo funciona la realidad material, lo que le permite manipular esa realidad. «Si ignoramos el hecho de que la realidad es esta, podemos plantear como posible cualquier cosa», es el significado real detrás de sus palabras. Su promesa se apoya en una abstracción, una negación del hecho de que toda producción depende de recursos finitos, cuerpos humanos, y ecosistemas reales.

Síntesis: 

  • Las promesas de la tecnología (IA) para erradicar pobreza ignoran las limitaciones materiales y ecológicas.
  • La automatización, productividad y optimización reducen costos, pero no crean recursos infinitos ni solucionan desigualdad automáticamente.
  • Las mejoras temporales suelen generar boom poblacional o consumo, que anulan los beneficios.
  • El progreso es accidental y temporal, no garantizado, y cualquier discurso que lo presente como eterno es abstracto y manipulador.

La tecnología como escape de la crisis actual

Si le pregunto a su producto estrella, el ChatGPT actual, cómo sería esto posible (erradicar la pobreza gracias a la IA), me dice: «podría transformar la economía global de forma tan radical que el costo de producir bienes y servicios esenciales se acerque a cero». ¿Pero desde cuando la producción, que requiere de productos, puede tener un coste cero si de por si los productos son un coste asociado?

1. La automatización masiva del trabajo:

  • Premisa → si la IA puede hacer gran parte del trabajo humano más rápido, barato y sin errores, los bienes básicos (alimentos, vivienda, energía, educación, salud) se vuelven mucho más accesibles.
  • Corrección → Puedes hacer algo más barato, pero no puedes hacerlo a coste cero. El aumento del nivel de vida general también incentiva a la población a generar más individuos. Sobre la producción de bienes básicos, las primeras consideraciones serían... 
    • La calidad de la alimentación → ¿son nuestros vegetales realmente nutritivos? ¿Qué hay de la recuperación del terreno?.
    • Las plagas y enfermedades → ¿nuestras vacas están sanas? ¿Qué tipo de antibióticos utilizamos? ¿Compensan insecticidas más agresivos para evitar la pérdida de cultivos? ¿Cuáles son los efectos de estas medidas en la salud del consumidor?.
    • El clima → ¿los animales y los vegetales se están adaptando al ritmo del cambio climático?].
    • La consiguiente sequía → ¿hay agua suficiente para destinarla al riego y a la consumición directa?.
    • La vivienda → si necesitamos más vivienda digna, ¿dónde cultivaremos? Tanto la alimentación como el techo son necesidades que dependen de un mismo recurso finito: el suelo.

Es vital considerar que más agricultores para velar un solo tomatero no produce más tomates. Y más tomateros en un suelo que solo permite dos tomateros, tampoco. 

Suecia y la paradoja del bienestar, pt. II [precisión]

Un elaborado comentario en la entrada anterior captó mi atención. La respuesta a tan largo comentario, por supuesto, iba a ser muchísimo más larga, por lo que, así como en ocasiones anteriores, no he tenido más remedio que pasarlo a una nueva entrada. Espero que esta respuesta sirva como precedente para poder evitar los siguientes errores por imprecisión. Podéis ver el comentario completo aquí. 

Procedo: 

Estimado Anónimo… el filósofo jamás censura, pero cabe matizar algunas de las cosas mencionadas en tu comentario. 

A: El cerebro de un ser humano y todas sus conexiones neuronales no se pueden comparar a ningún otro animal.

Sin embargo, aun si la complejidad mercantil es mayor o más burocrática que en el reino animal, la esencia perdura. Y aquí en este espacio siempre tratamos lo esencial, abstrayéndolo de las pequeñas y nimias particularidades.

A: Mola más ser una yegua que un pingüino que se tira toda su vida con una pareja. 

Muy aguda ironía, pero hay que recordar que el valor de las relaciones monógamas es completamente subjetivo (mas no sus consecuencias materiales) y que no hay ningún ataque real en esta frase, puesto que en mis entradas siempre recalco la necesidad de observar los impactos materiales últimos a la hora de tomar decisiones, y barajar según convenga. 

A: Los riesgos: "A ver si que mi hijo tenga un padre va a ser un riesgo para seguir buscando otro esperma un sábado noche". Al fin y al cabo, eso es un hombre: esperma.

Bueno, este es el típico argumento para desacreditar a las mujeres que deciden tomar este tipo de vía. Muchos hombres han tomado la decisión de prescindir del matrimonio, aunque esto tenga un equivalente con algunas diferencias respecto a la hembra. Algunos hombres que toman el matrimonio o la persecución de éste como molestia, no suelen terminar como padres solteros. 

El hijo, de hecho, es mucho mayor impedimento y responsabilidad que el marido; sin embargo, como se dice «la verdad es que los deseos reales son estos: el del hombre por la mujer y el de la mujer por el hijo», debido a la inversión dispar, un hombre no debe preocuparse por ser padre soltero, puesto que su promiscuidad puede derivar fácilmente en hijos desatendidos que suponen ya la carga de sus madres, no necesariamente deben tomarla ellos también; sin embargo, para la mujer es un impedimento mayor para proceder con normalidad.

La inversión que la mujer pone en el hombre es la dedicación del esfuerzo y tiempo en una persona que genéticamente no es fruto de ella. Emocionalmente es duro y por ello apelan este tipo de procedimientos. La mujer, consciente de los riesgos de una relación marital y capaz ella misma de generar esa copia genética tan anhelada, rechaza esa preocupación y se queda con lo que es exclusivamente «fruto de sí misma», anulando el potencial arrepentimiento del matrimonio —puesto que en la mayoría de ocasiones, el arrepentimiento viene del dolor de haberle dado un hijo a quién hizo herida, y es inusual que venga de tener el hijo en sí, propósito último para muchas personas—. 

Como saben mis lectores, soy completamente antinatalista y no apoyo personalmente este tipo de decisiones, pero puedo comprender que va más allá —en las ocasiones en que lo sea—, del querer ser sexualmente libre en los términos mencionados, que es lo opuesto a la crianza de un hijo… sin la ayuda del hombre. He conocido también casos donde la mujer, dentro de un matrimonio, debido al interés del varón por los niños, se ve capacitada para desatender el asunto. Incluso, si sabe que el matrimonio bien se sostendrá por los niños, no tendrá problema en, como dices «buscar esperma». 

A: Cuánta razón sobre la soledad de los viejos: ¿quién va a querer cuidar de una persona si no te aporta nada y antes te lo dio todo? Eso sería hacer lo correcto y tener valores.

Por supuesto, esto dependerá de la relación de cada individuo con sus predecesores. «Eso sería hacer lo correcto» es una valoración enteramente subjetiva. Nada te ata a hacer absolutamente nada bueno por tus predecesores, exceptuando la parte moral. No hay ningún beneficio material en hacerlo, si no hay remordimientos a la hora de posicionarse en lo contrario. 

A: Qué pena que Schopenhauer no leyera Apoyo mutuo de Kropotkin; vería evidencias científicas de animales cuidándose entre ellos y nos hubiéramos librado de metáforas infantiles de unos de los mayores incels de la filosofía.

No es necesario: tenemos libros de ciencia que ilustran a la perfección las diferentes ventajas y desventajas de las prácticas altruistas, con sus respectivos beneficios materiales directos. Como se vio en El gen egoísta, una acción positiva para la comunidad viene con un efecto positivo para el individuo. 

Hay una diferencia substancial entre no recomendar la solidaridad —o como se le llame al «cuidado de viejos» en tu filosofía personal— y enumerar sus efectos positivos, negativos y neutrales. No promuevo la acción o inacción —excepto en el parir—, puesto que considero más importantes las consecuencias y la libertad de escoger, que la acción en sí. Tu charla sobre los «valores» y «lo correcto» pierde de vista los efectos y se centra en tu valoración subjetiva personal. 

Suecia y la paradoja del bienestar

Hoy desmenuzaremos el fenómeno de la paradoja del bienestar, sobre el controversial tema de la interdependencia y del valor de las relaciones humanas, especialmente las maritales. Recorreremos el vídeo de una chica que a su vez comenta un documental sobre la «solitaria» vida sueca.

Vídeo: ¿Por qué NO te enamoras? El experimento Sueco lo explica.

Introducción

Reside en el corazón de muchos el deseo porque un conjunto de políticas sociales o legales modifique la realidad material y nos convierta en seres capaces de amar eterna y desinteresadamente a la figura del conyugue. A estos corazones no les importa el por qué, solo el cómo, y precisamente por eso caen en la más desoladora frustración, viendo como el mercado sexual y las relaciones románticas parecen haber perdido toda su solidez con el paso de los tiempos... pero como siempre, el filósofo no se lleva las manos a la cabeza: se lleva una al mentón. Y observa, ¡vaya si observa!, con una mirada cruda, el panorama movimiento del cual es mera ilusión.

El primer error que cometen estos corazones es pensar que hay una razón espiritual y divina detrás de las relaciones humanas. Piensan que es algo místico y no sinónimo a las relaciones que tienen los animales. Piensan que debe haber algo más, en nuestra complejidad emocional. Sin embargo, las bases de la existencia son las mismas para todas las criaturas. Los rituales de apareamiento, el comportamiento de ambos géneros, la evaluación de riesgos... todo esto se observa en los animales que, incluso sin políticas pro o anti-natalidad, regulan su comportamiento con la idea de que están haciendo las cosas lo mejor posible... para sí mismos.

El macho es, para la hembra, lo que es un macho para una hembra. No hay ninguna misticidad en lo que la yegua quiere del caballo. Sin embargo, estos corazones buscan vislumbrar en lo que la mujer quiere del hombre algo que no concierne al resto de mamíferos. Una dimensión del romanticismo que debe ser posible, porque por algo el ser humano escribe poesías... ¿pero de qué son estas poesías? ¡Si son de lo mismo que hacen los animales! ¡Pero si son ofrendas, si son cortejo, si son besos, tensión y sexo! ¡E infidelidad y promiscuidad! ¡Y de comerse los hijos del vecino para alimentar a los tuyos! ¡O de alimentarte de tus propios hijos! ¿Qué es exactamente lo que buscan atajar estos corazones?

Pero no creo, no, que el video que venimos a tratar haya sido maquinado originalmente por estos corazones. Creo que hay una intención puramente científica en la observación de estos fenómenos sociales y una impresión del público equivocada, por ende. El público comenta esta pieza delirando sobre equilibrio mental, sobre cómo el sexo opuesto es demasiado interesado, cruel, frío... otros, sí, hablan de su experiencia positiva con las relaciones y no tienen mucho que aportar, solamente hablan de que son felices con lo que tienen. ¡Estupendo! Todos debemos entender que la felicidad de uno no es la felicidad del otro y que Dios no nos ha configurado a todos para seguir el mismo camino. Cada uno tiene su posición y ninguna es mejor que la otra... y el obrero en este caso, no quiere, no debe ser arquitecto, porque cuando lo sea se dará cuenta de que no tiene madera para ello. Un obrero debe conocerse y reconocerse: quien no desee una pareja debe ser feliz con esta idea también y no dejarse taimar por los deseos y consejos ajenos

Uno debe entender que es la yegua, además, qué es la yegua y qué hará con esa información. ¿Qué desea tu corazón? Y ahora sí, procedemos con el contenido del vídeo: 

Madres solteras, viejos aislados y suicidios

[Desde 3:00]

Comenzamos con el hecho de que en Suecia se da la tasa más alta de madres solteras y, por consiguiente, el banco de esperma más grande del mundo, controlado por el Estado.

Entonces surge una pregunta: ¿por qué una mujer eliminaría de su mente la idea de tener a un hombre para procrear? La respuesta es idéntica a la de por qué lo haría con la idea de que un hombre debe apoyarla económicamente: porque es posible y porque todas las decisiones comportan un riesgo propio. Una madre soltera de esta índole es una mujer que planificó esta decisión cuidadosamente debido a que evaluó los riesgos, la sociedad no la condenó por ello, y efectuó. De la misma manera, una mujer que carga con todos los gastos financieros en su hogar, sola o no, es una mujer que ha tomado esa decisión evaluando los riesgos asociados. ¿Qué lleva a una mujer a...? Exactamente lo mismo que lleva a cualquier persona a tomar cualquier tipo de decisión.

La evaluación de riesgos no es una enfermedad mental o el producto del «progresismo», y todos podríamos hacer una lista de ventajas y desventajas a la hora de planificar la procreación en pareja, de la misma manera exacta en la que uno cavilaría sobre la posibilidad de fundar una empresa solo o con socios. Estoy segura de que en Suecia saben de sobras como orientar a las mujeres a este respecto.

El vídeo comenta a continuación que debido a la escasa interdependencia, las personas mueren y pasan desapercibidas. Es decir, una persona fallece en una casa y, por el aislamiento social, no se dan cuenta de ello hasta que ya rezuma el olor. Esta es una escena trágica, pero que recuerda a la necrofilia: uno piensa en la persona como viva, no como muerta. Tu, utilizando tu gloriosa empatía evolutiva, piensas, erróneamente, que se trata de una persona consciente de su descomposición —igual que la violación de una mujer muerta es como la violación de una mujer viva en tu imaginación—, se lamenta por estar «sufriendo» en soledad, cuando en realidad, no está sintiendo nada en lo absoluto. La imagen es desoladora porque el ser humano no puede comprender fácilmente la condición de muerto. Este problema es raíz de muchísimos hitos bíblicos. Nuestra empatía evolutiva" está diseñada para imaginar sufrimiento ajeno en cuerpos vivos; ante un cadáver, ese mecanismo se distorsiona y genera una ilusión moral irracional.

Se comenta que en el documental una de las casas que visitan para recoger el cadáver es el producto de un suicidio, lo cual es totalmente alarmista. Habrán miles de casos, pero el documental está enfocado en remover la conciencia del que lo escucha. ¡Mirad lo que sucede en un lugar desarrollado y alto nivel de vida! ¡La gente se suicida porque no tiene novia y los hijos no los llaman! El pasto no es más verde al otro lado, es azul.

«La soledad es un gran problema en este país», ¿cómo es eso posible? En el documental, la trabajadora encargada de estos casos de... recogida, dice:

— Debemos cuidarnos de nosotros mismos. Ya no formamos parte de una familia, de un grupo... ¿a quién pides ayuda? — ¿Pero ayuda para qué? Eso no se comenta. Porque no hay un rumbo para la vida humana, después de todo, un deseo definido con el que todos estemos satisfechos y de acuerdo. 

«El ansia de la independencia les ha desbordado. ¿De qué sirve ser muy rico si estás completamente solo? [...] La gente está muy sola, aislada, sobre todo la gente mayor», y es de una hipocresía monumental. No conozco a nadie que quiera tratar con gente estúpida o senil. «Cruz Roja ha tenido que iniciar una campaña para motivar a la población a que cuiden a la gente mayor», por supuesto, ¿quién querría pasar tiempo con una masa arrugada que no suelta nada coherente por su boca? Todas esas personas que dicen que los abuelos deberían estar más atendidos, ¿hace cuánto que no llaman a su abuelo? Me pondré más específico: ¿hace cuánto que no bufan, hablando con un mayor, o que escuchan únicamente por la civil y recatada obligación de ser buenas personas?

El otro día, un amigo me hablaba de lo superficiales que eran las relaciones hoy en día, ¿no? Lo decía así al aire. Hablaba de cómo tendríamos que enseñarnos tal o cual cosa entre nosotros... entonces, yo, mientras me calzaba, dije:

— ¿Acaso hay alguna política que le diga a la gente que debe comer? [No, qué, sino que] ¿Acaso hay alguna política que le diga a la gente que debe respirar? ¿Acaso hay alguna política que le diga a la gente que debe masturbarse? Sin embargo, hay todo tipo de elucubraciones para mantener a la gente unida, especialmente los matrimonios. ¿Puede ser que, después de todo, un matrimonio no suponga un beneficio rotundo y que el cerebro lo entienda como tal y lo haya desechado? De la misma manera que uno se acostumbra a comer blandito, con las ventajas y desventajas de ese tipo de dieta... las relaciones humanas no desaparecen, ni se desvalorizan objetivamente: se transforman, sus posibilidades aumentan. Y entonces, se demuestra el verdadero interés. 

100 hombres para Lily Phillips

"Es el caso de Lily Phillips, una joven inglesa de 23 años que lanzó un reto en OnlyFans que ha dejado a muchos helados: el de acostarse con 100 hombres en un día. Un reto que, además, iba a retransmitir a través de su perfil". (estos extractos salen de Mundo Deportivo, Dallas News y otras fuentes similares).  

La historia de Lily Phillips, 2024, es la historia de una mujer traicionada por su equipo de trabajo, por sus amigos y por sus propios padres. Durante los últimos días se ha hablado mucho del tema, pero siento que la mayoría de comentaristas no tienen ni idea de lo que realmente ha pasado tras bastidores. Por eso, hoy traigo una explicación sencilla y realista sobre el comportamiento tanto de Lily como de los hombres participantes. 

1. ¿Por qué está mal?

Muchas personas se han apresurado a calificar el acto de indigno o de inmoral. Sin embargo, utilizan una opinión y no un hecho para justificar su perspectiva. Quiero decir, la mayoría han utilizado frases como «se ha dejado disponer de 100 hombres degenerados», «se ha dejado abusar por 100 hombres», etcétera. En ningún caso se menciona un daño material real, exceptuando los «ha puesto en riesgo su capacidad de contraer matrimonio tras ser penetrada por 100 hombres», que sí es un daño material real si se quiere ver así, porque supone un menor flujo de recursos hacia la hembra, pero no es un daño directo y no en todos los casos supone un problema. 

Este paradigma solo demuestra una cosa: somos simios. Porque el problema no es que per se sea malo el acostarse con 100 varones: no hay nada malo per se. Si hemos de justificar esto, «dejarse disponer» solo refleja la mentalidad arcaica de los atacantes, porque estas palabras sugieren que la hembra puede percibir un castigo que el varón no. Este castigo — y la razón de que se penalice socialmente a la hembra promiscua y no tanto al varón promiscuo — es un embarazo ineludible → basta la similitud entre embarazo y embarazoso para cuestionarse la etimología de estas palabras: pues, para sorpresa de nadie, la denominación a este estado tiene su origen en las palabras «estorbo», «obstáculo» y «enfermedad» en muchas culturas. 

A continuación dejo unos extractos obtenidos en SciELO sobre la cuestión: 

"En castellano según Joan Coromines, la etimología de la palabra “embarazo” y “embarazada” proviene de “embarazar” que significa ‘impedir, estorbar’ . A su vez, esta palabra se documenta primero en leonés o portugués “embaraçar”, derivado de ‘lazo, cordel, cordón’. ¿Tendrá que ver más con el cordón umbilical que con el sentido de “impedida”?", teniendo en cuenta que embarazar y embarazoso tienen ambas connotaciones negativas, no veo motivo para pensar que la construcción de embarazo no la tuviera. 

"En la República africana de Malaui encontramos otro curioso origen. El embarazo, visto como algo que puede dar la vida, pero también traer la muerte. La palabra tiene la connotación de ‘enfermedad’. En chichewa, el idioma de Malaui, existen tres palabras que designan “embarazo”: “pakati”, “matenda” y “wodwala”. Pues bien, las tres llevan implícita la idea de enfermedad. El significado literal de “paraki” es “entre la vida y la muerte”. Por su parte, “wodwala” se refiere a alguien que está enfermo".

"Las palabras para designar la idea de embarazada en las lenguas eslavas comparten la misma raíz etimológica de ‘carga’ . Así lo vemos en el caso del ruso, donde la palabra más común, usada para designar “embarazada” es “beremenaya”. Esta palabra significa “embarazada” en un sentido figurado: el significado literal de esta palabra es muy distinto, asociado a un significado casi religioso de ‘carga’ o ‘castigo’. Lo cual recuerda a la maldición bíblica de “parirás con dolor”".

En sí, lo que están diciendo, con sus escasos conocimientos de causa, es que Lily está dejándose embarazar de alguno de esos hombres y que, por lo tanto, las perspectivas de supervivencia de los dos — madre e hijo — son más bien bajas. 

¿Lily Phillips quedará embarazada después de estar con estos 100 hombres? Las probabilidades son extremadamente bajas. ¿Entonces? ¿Cuál «disponer»? La vulnerabilidad sexual de la mujer termina con las medidas anticonceptivas, lo demás es resquicio.

Terminado ese aspecto de la moralidad sexual anciana... pasamos a lo escabroso. Veréis, en un mundo sin riesgos sanitarios, esta juerga no sería más que una anécdota. No obstante, vivimos rodeados de enfermedades y este tipo de orgías no son sino un problema para la salud pública. 

"En él, se muestra todo el proceso. Cómo Phillips y su equipo alquilaron un apartamento turístico en Londres, cómo lanzaron la convocatoria -los participantes debían someterse a un test de detección de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS)-, e incluye entrevistas no sólo con la protagonista, sino con miembros del staff y también con hombres que viajaron incluso de otros países". 

Se usó preservativo, en principio, y aún así consideraron necesaria la detección de ETS en los participantes. Esto es indicativo de que son conscientes de que hay riesgos en todos los actos sexuales, especialmente con completos desconocidos. Además, la constante fricción e irritación de las paredes y mucosas de la vagina puede crear lesiones en el interior de la mujer. En una entrevista, Lily asegura: 

— No se puede confiar plenamente en estas pruebas médicas, porque el hombre podría estar con alguien más en el lapso entre la prueba y el reto y no habría manera de saber nada. 

Entonces, reconocen reiteradamente que hay un riesgo sanitario real, pero quienes comentan se obcecan en que «han dispuesto de ella».

Creo que queda claro que no estoy a favor de este tipo de prácticas, porque hacen parecer que todo es jauja y que no hay consecuencias para los actos. El problema de tachar esto como inmoral y no darle un argumento sólido a la gente, es que los perpetradores se justificarán diciendo que es una opinión subjetiva. Y lo es, en el siglo XXI no hay diferencia sexual entre el macho y la hembra cuando estos no ejercen la reproducción en sí. Por esto, hay que buscar otro tipo de vías unisex para combatir la promiscuidad exacerbada y evitarnos disgustos directos. 

Posible receso en la alfabetización

Predico que «mientras nos entendamos, todo bien» para limar asperezas. Así mismo soy la persona que os explicará la belleza y necesidad de hablar con rectitud. 

Por supuesto, antes de adentrarnos en por qué es importante, tenemos que saber qué es hablar bien. Y no, no me refiero a saber que se trata de no cometer faltas ortográficas y de acatar todo lo que la de lengua dice, no... ¿alguien tiene una definición más precisa que acote la relevancia social y moral de hablar correctamente? 

Yo propongo una... «hablar correctamente» es: «uso reiterado de una herramienta según unas reglas establecidas que preservan la coherencia y fomentan la comprensión universal y objetiva de una serie de materias y objetos tratables». Esto quiere decir que, aunque, sí, yo podría entenderte aunque no hables perfectamente [hemos de tener en cuenta, además, la comunicación no verbal y el contexto], el punto es que seas capaz de ceñirte a unas normas que se siguen de una lógica consistente. Se reaplica esa lógica una y otra vez en cada oración y en cada contexto. Cuanto más intríngulis tiene el objeto tratado, más complicado es que dos personas que se niegan a establecer normas se entiendan. 

Una persona que es incapaz de adaptarse a unas reglas tan simples como las lingüísticas no puede esperar después una buena comprensión de los textos; a su vez, es la persona que será incapaz de transmitir sus ideas, porque no está siguiendo los parámetros consensuados. Mas esto que digo es optimista (rayano en lo iluso), puesto que una persona torpe en lo que es el seguimiento de una disciplina lingüística es casi seguro que tampoco es hábil ordenando sus pensamientos... y quien no es hábil tampoco tiene interés, puesto que la habilidad lleva al interés y éste lleva a la habilidad. Practicad rigor y coherencia y no os faltará nada, pues la ambrosía es superior al alimento [digo, con el buche lleno]. 

Se comenta que desde hace un par de décadas, se ha dado un sustancial declive de la comprensión lectora y de la capacidad redactora. Bueno, mi abuela no sabe leer y mis padres no son los más ilustrados... ellos no son los referentes generacionales clave, pero tampoco conozco a ningún adulto que responda a estas exigencias que les colocan retroactiva y continuamente. Con todo, hago inciso en lo vital de la cuestión literaria. 

La palabra es lo que nos distingue del resto de criaturas. Es la complejidad y precisión de la lengua humana nuestro más valioso tesoro evolutivo. ¿Por qué lo descuidaríamos? La comprensión del mundo nos hace libres, incorruptibles y, perdónenme por la pizca de sensibilidad: competentes en el Amor y en la Amistad. 

Aquellos que reniegan del leer y el escribir están condenados a la acción externa. No entiendo por qué se delegaría en segundos y terceros el núcleo de toda formación: pues te permite adentrarte en cualquier terreno sin que éste te coma. Puedes dominar cualquier materia gracias a las guías del lenguaje. Gracias a él, puedes conocer. Y cuánto más conozcas, más relaciones forjas entre conceptos y, a más familiar con los conceptos, mejor te manejas en nuevos aprendizajes que aparentemente te son inhóspitos. 

Recuerdo que mis actividades preferidas en las etapas académicas tempranas eran las redacciones y los resúmenes:

— Para el próximo día, habréis de tener resumida la mitad del tema — eran los deberes predilectos de una de las mejores profesoras de biología que he tenido. 

Había alumnos que bufaban, que osaban decir que el resumen era una terrible táctica. No sé cómo se piensan que se accede al conocimiento, pero hasta donde yo sé tienes que leer párrafos, libros, bibliotecas para adquirirlo. La mayoría de nosotros no tiene un «cerebro-esponja», así que más te vale quedarte con lo bueno. Las cosas que sé no me las ha explicado un ingenioso profesor Finlandés. Es más, prefiero la concentración exclusiva que se genera durante la lectura profunda, empuñando un lápiz recién afilado.

Por desgracia, la estrategia del resumen hoy en día sí es inútil, puesto que los bots resumen por los alumnos. Espero que esto no se lo tomen como algo natural de la evolución tecnológica. Estamos hablando de un pecado capital humano: el de la vagancia. Pero es que tampoco le podemos pedir mucho al simio. 

«The burden of learning», he estado leyendo en un post sobre enseñar a palomas. Dice: «Si un animal no está aprendiendo, es porque el ambiente es inadecuado o las tareas no son lo suficientemente incrementales, o porque el profesor no entiende las motivaciones del animal. De cualquier manera, la responsabilidad principal de garantizar que los estudiantes aprendan recae en el maestro». 

El mono y la mona jugando a bomberos

 Recientemente ha vuelto a la luz el asunto de las pruebas físicas en los cuerpos de policía y de bomberos, ¿más o menos duras?; sobre las plazas reservadas para mujeres, ¿sí o no?

¡Ilustre filósofo, cuéntanos de tu posición! Pero yo nunca tengo una posición, hasta que ejerzo mi acción conveniente. Solo tengo una visión amplia de los pros y contras según la decisión. Hoy vengo a aclarar cómo se deben respaldar o contrariar tanto las posiciones a favor como en contra, ¡porque nunca llueve a gusto de todos! 

Se verá: «El propósito de las políticas de inclusión de mujeres en puestos de trabajo de bajas cuotas femeninas es crear madres referentes con puestos autoritarios, para que más niñas piensen en eso a futuro y la sociedad se mantenga en percepciones parejas sobre las capacidades de machos y hembras. Esto es necesario porque somos monos y no personas auténticas, pero tampoco es necesario porque podemos sobrevivir como especie sin ello. Se gana por un lado y se pierde por otro, porque ninguna política tiene un efecto absoluto en perfección.». 

El oficio propio del género y la percepción, pues, propia

En el mundo ideal, los hombres, por sus capacidades físicas, ejercen de bomberos de forma casi exclusiva. 

Las limitaciones físicas son algo más extendido que las limitaciones intelectuales. Mientras que hay una gran diversidad de capacidades intelectuales o de intereses entre los géneros, lo patente es que la mayoría de hombres superan por mucho a la mujer en fuerza. 

¿Por qué digo pues, en el mundo ideal? ¿No podríamos hacer de este el mundo ideal sin necesidad de debate? Pues no es tan sencillo porque somos simios. El simio tiene referentes y referencias y ve el mundo a través de ellas. 

Décadas atrás la mujer era impensable que impartiera estudios de ningún tipo, si ya se hacía raro que los cursase. En un mundo sin profesoras, la mujer no puede serlo: está incapacitada. Si la mujer no es la autoridad o el héroe en ningún lugar, la mujer simplemente no puede serlo para la mente del simio. El simio requiere de una ratificación externa de que aquello puede ser: si no lo tiene, será que no puede ser. 

Y es lógico. De la misma manera que sabemos que algunas aves pueden volar, pese a que otras no... hoy en día podemos decir que algunas mujeres sirven como maestras, mientras que otras discrepan en vocación. 

Renegar del papel de las féminas en los cuerpos armados y/o de autoridad solo evitará que se perciba a las mujeres como algo que puede ser autoritario: incapaz de poner orden, reglas e imponerse por la fuerza física o bruta. Aunque, claro, puede afectar al rendimiento de estos cuerpos. Nada es idílico. 

El ambiente educativo

Dependiendo de la cultura, la mujer ha tenido que trabajar más o menos, pero como decía mi madre: «en el campo somos todos iguales y todos pencamos». Sin embargo, al llegar a la casa, ¿quién es la autoridad? Realmente depende del hogar, pero la crianza amorosa de madres a hijos por quizá un bien mayor, pero en algunas regiones ello es inescrutable, nos da como resultado bestias pretenciosas. 

Si salías del campo, en los tiempos de mi madre, las mujeres ya enseñaban, pero eran pocas. Ella relataba el machismo verídico de antaño, bien clavado en la cabeza de todos los mayores. Sin embargo, la juventud ya no tiene ese sesgo, ¿por? 

Yo creo que es porque vemos a las mujeres haciendo cosas que antes eran impensables para ellas. O que se querían creer impensables... así como cuando imaginamos a un blanco sorprendido porque el negro pueda aprender a leer. Les dijeron a los blancos «no les enseñéis a leer, por si las moscas», y luego se creyeron que el motivo era porque no había caso. 

Hoy en día, gracias a los colegios mixtos, vemos a hombres y mujeres trabajando codo con codo. Yo toda la vida los vi como iguales entre ellos, menos en lo físico, aunque sí había alguna que otra excepción a la norma. Sí que diré, por ejemplo, que las mujeres demostraban una mayor educación, recato y capacidad lingüística y de análisis. En matemáticas, que dicen que es algo masculino, también triunfaban, aunque ahí sí que había algunos hombres más que en letras. «Los hombres admiran a las mujeres», pensaba: «y es que no hay motivo para creer que sea de otra forma, si son por mucho más espabiladas». A esto hay que sumarle que son ellas quienes suelen aceptar las salidas románticas, y no proponerlas. 

Ese es el ambiente de crecimiento del hombre promedio hoy. Pienso que por ello son tan serviles, comparados con ayer. Es un terreno donde lo físico no importa: solo las interacciones sociales de verbo y el uso de éste para ser calificado. Dicen que, lamentablemente, los hombres están en desventaja por su madurez tardía. Esa desventaja no debería durar toda la vida... 

No, esto no es un discurso feminista. Es una experiencia personal. Por supuesto, yo siempre he estado por encima de esos hombres y esas mujeres, así que me mantengo imparcial. 

De tal padre tal hijo 

Se suele decir que las mujeres sencillamente no gustan de las mismas cosas que los hombres. 

— ¡Si a las mujeres no les gustan las ingenierías, que no intenten meterlas ahí a la fuerza! — exclama alguien, por ahí.

Solía ser yo. Empero, analizando la cuestión, me topé con una reflexión interesante y es que se dice que a los hombres les gusta el fútbol y otros deportes por ser simulaciones de guerra. Sin embargo, cuando el padre no gusta de esos deportes o está ausente, la probabilidad de que ese interés se despierte depende exclusivamente de las amistades tempranas de ese chico. 

El referente directo del niño es el padre, y el referente directo de la niña es la madre. Lo más probable es que los gustos que tenga la madre los tenga la hija, especialmente si la madre le puede inculcar esa pasión; así como muchos hombres con sus hijos respecto a los deportes, que es tema muy sentido. 

Esta emoción pasa de generación en generación y marca los intereses de típicos de género. ¿Cuándo empezó? Hace mucho. Aunque sí tenga un remoto origen biológico, lo cierto es que eso está muy alejado de la civilización actual. Lo más importante hoy es la referencia en el hogar. Yo, por ejemplo, todo lo que gozan mis padres me cae regulín, porque no los admiro. 

Algunos me comentan que si la hija tiene una mejor relación con el padre, entonces ella tomará sus intereses. Diré que no es cierto en la mayoría de casos, porque su padre no suele ser el referente, sino que sigue siéndolo la madre, que es hembra. En este caso creo que la hija querría ser una mejor madre que incluso su madre. No pensemos en Freud, por favor, que no estoy hablando en ese sentido. Se entenderá mejor si digo que un hijo que ama a su madre no quiere ser amo de casa, si ella así ejerce, sino que querrá ser el hombre perfecto para una mujer con esas cualidades que admira. 

Así es como prohibir el aborto promueve las violaciones

Hola, soy el gran filósofo y vuelvo a rebajarme para tratar un tema humano, demasiado humano: el aborto. ¿A favor o en contra? 

Suelo estar a favor del argumento de «denle libertad a otros para hacer lo que quieran, a su propio riesgo», sin embargo, es flojo. ¿Cuándo termina la libertad de uno? Se suele contestar: cuándo empieza la de otro. Maravilloso, nos hemos quedado sin respuesta una vez más. Por eso, se tiene que especificar cuál es tu objetivo antes de abrir la boca, y este objetivo debe ser claro y conciso. 

Si tu objetivo es la construcción de un mundo compasivo, la persecución de unos valores, digamos, cristianos, desde luego que NO debes apostar por la prohibición del aborto. Y te pormenorizo el porqué, desde el más fingido respeto. 

«¡El bebé de un violador es inocente!»

Lo primero que no se suele tener en cuenta es la genética. A menudo se le atribuye al retoño una inocencia que solo se puede demostrar en el último día de vida, jamás en el primero. Es como si un chino agradeciese a un africano el no haberse acostado con su mujer: por Dios, ni tuvo la oportunidad de mirarla. El ejemplo me ha salido espontáneo y no ha tenido en cuenta cliché ninguno...

Un violador es un psicópata, o padece algún otro trastorno antisocial. ¿Qué creéis que es un psicópata? Lo tienes: una persona con una estructura física del cerebro diferente a la de la mayoría de la población, la cual le priva de empatía genuina, enamorarse, padecer culpa y remordimiento, vergüenza, etcétera. Es decir: es una persona que carece de un control emocional interno y previo a sus acciones, que es la fuerza más poderosa que Dios puede ejercer sobre el hombre.

Pero es peor que un psicópata, porque se permite el ejercer violencia. Y todas estas decisiones las han llevado a cabo, nada más y nada menos, que los genes, que interactúan con el entorno. Por lo tanto, esos cachos de ADN que el hombre ha usado para preñar a la madre, cargan la decisión de la violación con ellos.

¿Se heredan la altura y el color de los ojos? Los cristianos, durante mucho creacionistas, han negado y renegado, pues, herencias y otras ataduras que evidentemente tenemos con nuestro linaje. Somos carne de la carne del previo. Nos asemejamos a nuestros parientes, sobre todo inmediatos. Por supuesto, puede dar la casualidad de que el corte de unión se realice dejando fuera a los genes responsables de los trastornos antisociales... también puede ser que justo dos africanos sin historial de albinismo en la familia, justo den lugar a un albino. Lo bueno del segundo ejemplo es que, es fácil de comprobar si alguien es albino o no... para cuando sepamos de las peculiaridades mentales de un individuo, quizá es ya demasiado tarde. ¡Hagan la condenada criba! 

«¡El bebé merece vivir y ser sacado adelante!»

Lo segundo es que la disposición de los padres y una sana estructura familiar es crucial. No puedes arrojar a un bebé al infierno y esperar que no se lo coman los demonios. 

Creo que la mayoría de pro-vidas son gente o muy afortunada o muy estúpida. Véase a mi madre que, absolutamente desafortunada, díjome un día: «alguien tiene que ser pobre y te ha tocado a ti». Es una comprometidísima sierva de Dios. 

A mi me parece muy bien la idea de que el amor por los hijos lo puede todo. Ojalá fuese así y el amor fuese lo que moviliza nuestras vidas. Por desgracia, hay pruebas científicas suficientes como para afirmar que nada que ver. El amor es una manera de movilizarnos para llevar a cabo equis tareas, pero nunca es absoluto, incondicional ni perfecto. 

Si las parejas se rompen por el salario, ¿qué será de un hogar con hambre? Parecen los padres ahora figuras divinas y sagradas, cuando son solo animales terrestres. 

Las circunstancias precarias, la inestabilidad mental de los padres y la falta de inteligencia tornarán la vida de ese bebé en un infierno y, posiblemente, de ahí él convierta la vida de otros en uno, puesto que el que entre miseria se ha criado, a menudo solo miseria sabe hacer. 

Sí, todos deberíamos vivir una vida feliz. En caso de que no se pueda vivir feliz, ¿no es mejor no haber nacido? Incluso sin mucho percance, el ningún percance va a saber más satisfactorio argumentalmente. Pero eso es harina de otro costal. 

Las mujeres que no dejaban ir la tragedia

El mundo está plagado de hembras. Miro a la izquierda, dama; miro a la derecha, dama a la europea —esa ha sido una broma impersonal—. Sin duda, es un mundo hostil para la hembra. Mira esos brazos delgados y esas vocecillas agudas... ¿a dónde irá a parar esa pequeñez? Por supuesto, no todas las hembras son menudas, pero sí suelen serlo al lado del macho cabrío de su grupo étnico y geográfico. 

¿Cuál es el lugar en el mundo para las mujeres? Oh, ¡pues dónde quepan! ¡Donde quieran caber! En esa novela china en la que una mujer asiática le preguntaba a una mujer occidental: «¿es cierto que allá en occidente la mujer es superior al hombre?», a lo que la occidental contestaba: «¡allí somos iguales!», me brindó momentos muy alegres...

Pero no todo son fresas dulces en la viña y resulta que miro a mi izquierda y veo polarización... y a la derecha... veo más polarización porque nadie quiere ver lo que está realmente pasando mientras pasan las cosas y eso sería conciliación. Porque para eso hace falta razón —un bien escaso e intrínseco, del que uno es dotado en el embrión, para mala fortuna de muchos— y muchos estudios —que necesitan de la razón para no ser tergiversados—. 

A raíz de esto sucedido, de J. Hermoso, la ganadora del mundial de futbol, una bestial polémica se ha levantado. Esto no solo ha demostrado que seguimos en el Antes de Cristo sino que, además, somos capaces de desvirtuar un acontecimiento del deporte femenino de tal calibre... porque le han aventado un beso. Me pregunto que hubiese pasado si fuere de entrenadora a jugador. ¿Habría, pues, una asimetría de poder por puesto? ¿O se trata, una vez más, de la infantilización de la mujer?

Se trata a la mujer como un ser desarmado que, por capricho de la naturaleza, está condenado a sufrir. Pero esto es una concepción religiosa basada en los instintos primarios. ¡Dejen ya a las violadas en paz! ¡Ser sometido no es plato de buen gusto, pero uno no ha de comerse los guisantes todos los días! ¡Dejen ya de llamarlas trastornadas! ¡Déjenlas tomar sus armas racionales!

Y, lo siento mucho por aquellas que han sido apalizadas así como lo son muchos otros humanos —como los hombres—, ¡pero no es un delito grave por su naturaleza sexual! ¡Tu templo es una membrana de carne sin importancia! ¡Entiendan de una vez los siguientes puntos y avancemos! Les invito, una vez más, a tomar las riendas de sus vidas, dejando de obedecer a un Dios obsoleto... 

Espero que no me odien demasiado por lo que diré...

1. La vulnerabilidad sexual no existe... si no quieres. 

Hoy en día... pero el cerebro femenino responde como si sí, con temores infundados arraigados a dilemas de un embarazo y una crianza muchas veces inexistente.

—¿Quién cuidará de mí ahora? — es la pregunta que aflora después del coito en muchas mujeres de cerebro primitivo.

¿Te ha pasado alguna vez? No te preocupes: no eres estúpida. Se trata de un mecanismo ancestral para que no abras las patas y termines matándoos tanto a ti como a tu bebé de hambre. Serías realmente estúpida si, pese a saber esto, siguieses lloriqueando después de la fornicación.

Algunas mujeres tienen este mecanismo más afirmado que otras. Esto es igual para todas las estrategias, aka. personalidades. Tíldenlo de romántico, que esa muchacha es solo un perro buscando quien mejor la preñe. 

2. De ahí se sigue que la violación es un concepto arcaico.

La violación o el abuso sexual es solo así sí:

  • Hubo violencia física severa (requiere de lesión). 
  • Hubo contagio de ETS.
  • Hubo un embarazo no deseado, premeditado por el agresor.

Dos de las primeras pueden compartirse con el sexo masculino. La tercera también, en realidad, gracias a las leyes de protección de la maternidad, que le asignan forzosamente el bebé al padre, en caso de que la mujer quiera tenerlo. Aun si considerásemos que los dos primeros son los únicos que se comparten en un abuso de cualquier tipo, no estrictamente sexual, se debe tener en cuenta la alta seguridad de los procedimientos de aborto actuales. En ese caso, incluso podríamos considerarlo una mera agresión física.

El concepto de "vulneración" es exclusivamente dedicado a la feminidad. Esto se sigue de que "la mujer es sometida durante el acto". Recordemos que hay mucho hombre físicamente débil que ha sido sometido en el pasado por un pez más grande, generalmente un hombre promedio violento, con motivo de hurto o mera fustigación.

Es cierto que la penetración es un acto de sometimiento (son al final golpes en una cavidad), aunque no es exclusivo de la mujer; pese a que en condiciones a mano desnuda no es posible que la mujer se lo ejerza al hombre, si toda violencia es, en realidad, sometimiento, no hay razón para discernir debido al instrumento utilizado. Se puede penetrar tanto al hombre como a la mujer mediante una botella de cristal y ver como estalla en cualquiera de sus orificios. Todos somos vulnerables en ese sentido.

El miembro del hombre también es extremadamente vulnerable. Si han tocado uno alguna vez, saben que a la mínima pueden despertar un quejido de dolor. ¿De dónde salió la vulnerabilidad sexual de la mujer? He visto (visto) mujeres aguantando golpes que, en equivalencia, no las aguantaría un **** jamás. Cuántas más vueltas le doy más religioso lo veo. Por Dios, vayan con Cristo a la cruz. 

3. La mujer es físicamente inferior.

Pero creo que se habla sin propiedad cuando se discrimina por género a este respecto. Aún si la mujer es en su amplia mayoría, más débil que el macho, sería más justo hablar de debilidad corporal en el juicio, antes que de géneros.

Esto es debido a que una mujer muy masculina es tan peligrosa como un hombre promedio y no se la puede tratar de débil solo por sus cromosomas.

Una persona debe ser juzgada por el abuso que ejerce de su fuerza. Es decir, cuanto más grande sea respecto al promedio y respecto a su víctima, más grave es la violencia ejercida.

A menudo defiendo que al hombre le caiga un mayor castigo debido a que supone un mayor peligro para la sociedad que la mujer promedio. Sin embargo, hay que ir con ojo, examinando cada caso minuciosamente para prevenir monstruos en la sociedad, que sean a la par hercúleos y sanguinarios.

Una mujer que golpea a un niño no debe juzgarse por golpear un infante, ¡no! Debe verse qué es un infante: un infante es un ser inferior en intelecto y cuerpo. Luego, un ser que golpea a un infante no es más que un ser capaz de hacer sufrir sin motivo. 

Es esa la causa por la que se tiende a ridiculizar el abuso de la mujer al hombre. ¡Pues sujétala de las manos! ¿Acaso no eres un hombre? Por supuesto, las situaciones son más complejas. Un amigo dijo hoy: «He visto casos en los que el hombre tiene un miedo desmesurado, no solo a las represalias legales de su defensa legítima (que podría no apreciarse como tal) sino a lo que pueda hacer su pareja acto seguido». Una mujer desquiciada con un arma es muy peligrosa, tanto para ella como para a su entorno. No debe menospreciarse. Si lo hace contra un hombre, de seguro lo hará contra sus hijos. Créanme en lo que digo. No debe ridiculizarse: debe respetarse al hombre que no cede a la ira, que no va a más. Debe adularse al hombre que sufre por impotencia y no al hombre que arranca con furia, puesto que el primero es un hombre templado, dispuesto al diálogo y el segundo es una bestia. 

Una madre puede morir a manos de su infante... qué broma cruel. Pero si la madre es capaz de probar la sangre de su hijo malvado, quizá deba preguntarse si no nació por ella el horror (claro que es así). 

Mi problema con la comunidad LGBT

Escribo esto, no porque no confíe en el sentido común del público, sino porque me temo que los científicos por fin comienzan a sublevarse contra la opresión que los anarquistas hiper-tolerantes de la razón que se hacen llamar LGBT... (y suma y sigue).  ¿Qué significa esta buena noticia para mí? Que ya no hay una crisis científica, sino que se asientan bases. ¿Qué significa, oh, ínclito filósofo, eso, para ti? Pues que ya no tendré protagonismo ninguno criticando estas fechorías. Ya no conmocionaré a nadie con mis atrevidas nociones racionales... el mundo será un «lo dijeron los científicos ayer» y de mi no quedará nada... a no ser...

¡Que me haga pionero! 

Y no solo entre mis allegados, 
puesto que vengo dando la nota desde largo, ¡sino que inmortalizaré mi osadía aquí! 


Contenidos: 


1. Introducción: una comunidad de maníacos depresivos.
2. El milagro Europeo: el marketing de la tolerancia. * Incluye consideraciones antes de aceptar cualquier idea [sexto párrafo]. 
3. Notas finales: ¿Tolerante o tirano?

1. Introducción: una comunidad de maníacos depresivos. 

Bien. ¿Qué sucede con la gay comunidad? Gay en el sentido original de la palabra anglosajona: alegre, despreocupado. Oh, ¿o quizá sea todo lo contrario? Resulta que los festivales del orgullo no son todo lo que la LGBT representan. 

Originalmente mi intención era tratar exclusivamente el tema trans, porque lo considero la cuestión más volátil, sensible y potencialmente destructiva de la comunidad. Pero, ya que estoy, voy a soltar todo lo que pienso. Mala costumbre difícil es de erradicar. 

Empezaré con los problemas de la gente gay que no comprendo a día de hoy (y ya he vivido lo mío): 

1. La famosa «salida del armario»... en 2022*

A nadie le importa con quién te acuestes. Puede parecer que tu intimidad sexual es de gran curiosidad al derredor, mas no podrías equivocarte más. Solo las personas que quieran intimar contigo o las personas muy cercanas a ti, pueden requerir de esta información. Es decir, tus mejores amigos, para que te puedan pasar los perfiles adecuados. 

Respecto a los padres... es lo mismo que digo siempre. O te aceptan como eres o viven en la inopia intelectual. Que te hayan parido debería hacerte dudar de si te aman por si solo. Te han sometido al libre albedrío del juego genético y te han plantado en un sistema de explotación físico y emocional llamado vida con el único fin de perpetuar la especie. ¿Realmente crees que lo han hecho porque te aman? Literalmente no te conocían. Y cuando te conozcan, decidirán su opinión de ti. 

Está esta patochada de que los padres son los únicos que nos apoyaran hasta el final. ¡Pero si son los grandes traidores! El único que te apoyará fielmente hasta el final, con toda garantía, es el perro que críes con comida constante. Yo no he recibido apoyo incondicional y soy heterosexual. 

Muchos heterosexuales pueden confirmarte historias de abuso, historias verdaderamente trágicas. No es que tus padres no acepten tu sexualidad, tus padres no aceptarían nada que se salga de sus pautas, de lo que esperan de ti, del hijo del que quieren ser padres.