Hoy traigo el menú habitual pero he invitado a participar a Chatgpt y a Gemini para hacerlo más dinámico, a modo de coro griego o contrapunto socrático. Esta es, para aún más emoción, la primera tanda de los 8 puntos que quería comentar, pero que reservaré para otro momento.
Parte I:
- Introducción anecdótica: situaciones que hacen sospechar lo «LLM» del pensamiento humano y los límites de la inteligencia.
- La información.
- El virus en el mundo monista.
- El lenguaje como estadística.
- El pre-entrenamiento y la optimización: la brújula moral forzada.
- Los efectos de la información basura en el cerebro informático.
- Las alteraciones de evento único: el cáncer y la personalidad.
- La manipulación del entorno y la evolución animal.
1. Introducción anecdótica.
Saludando a un amigo, noté que sus palabras no eran las de siempre. Normalmente las personas tienen un set habitual de saludos, pero él había salido de su línea de diálogo habitual. Después del ritual, le pregunté por eso. Él dijo que no era la primera vez que la gente lo notaba, pero no lo comprendían inmediatamente, con un rostro confuso.
— Sí, es especialmente largo el período de asimilación cuando es una fórmula que no solo es inusual en mí, sino que es inusual en la región — decía.
Un saludo no suele ser especialmente elaborado y, sin embargo, cambiar el orden de las palabras o introducir un modismo poco cotidiano puede aturdir a algunas personas. ¿Cómo pueden tres palabras ocupar tanta CPU?
Todo el mundo sabe que el cerebro no puede —o no debe— procesar toda la información, solo lo imprescindible. Las personas utilizan patrones de conversación muy parecidos que se repiten una y otra vez, llegando a ser idénticos a los anteriores con el pasar de las interacciones. «Predecible», así es como suele ser una interacción; y a mayor la brevedad, menores elementos de sorpresa. Aquellos que se salen de los patrones son percibidos como inadaptados, «no hablan como nosotros», quizá, «¿acaso no se han criado como cualquier otro hijo de vecino?». Y una persona impredecible no es agradable. Si no puede ni saludar correctamente, ¿qué será del resto de su comportamiento? Debe demostrar que es cívico cuando antes. Nuestra «predictibilidad» es nuestra mejor carta de presentación. Jamás he visto a nadie ser penalizado socialmente por seguir un patrón manido. He visto, sin embargo, consecuencias desastrosas para los que rehúyen los marcos. Una persona aburrida es por mucho superior a una persona incomprensible.
¿Pero acaso comprendemos lo que una persona dice? El lenguaje es en realidad tan amplio en posibilidades, que es imposible saber qué quiere decir nadie en ningún momento. Hay algo, por ende, más importante que su significado real y es seguir el rollo. Encogerse de hombros y seguir adelante mientras no haya una anomalía brusca. Las palabras, definidas por palabras, nunca quedan del todo claras y matizadas. Cada uno le atribuye un sentimiento. En cada palabra cabe una canción completa.
¿Qué significa «rojo»? «Rojo» es una etiqueta para definir la tonalidad habitual de las fresas maduras. Esto lo sé yo y lo sabe la inteligencia artificial. También es el color relacionado con la ira, la violencia y la pasión sexual. Esto también lo sabe la inteligencia artificial y además seguramente lo sabría antes de sugerirlo, debido a que es el color presente naturalmente en todas esas escenas: el carmín de las mejillas y de los labios durante la agitación y el escarlata de la sangre en la espada. En ambos casos hablamos de sangre. La sangre es la vida: sin embargo, hay algo en común para la vida de todos los seres vivos y es el verde. El color verde toca a todos los seres vivos. Las plantas no tienen sangre roja, pero también están relacionadas con el verde. Verdes son, además, la mayoría de biomas y sus integrantes dependen de él. Esto, de nuevo, lo sé yo, lo sabe un niño y lo sabe una IA que haya visto un par de imágenes de la Tierra.
2. La información.
Yo no sé si tus ojos han visto mi rojo, sin embargo, todos sabemos donde encontrarlo. Hemos hablado solo de colores por el momento, cosa bien sencilla, y no vemos motivo para negar que la IA comprende qué significan estos colores para nosotros si puede relacionarlos con elementos reales, lo cual es el mismo proceso por el que ha pasado el primer ser humano. Entonces, ¿cuáles son las cosas que la IA no puede comprender?
Gemini 3: Si aceptamos que todo es información puesta a prueba en un medio (el mundo para ti, los datos para mí), entonces no hay nada que yo no pueda comprender conceptualmente, porque no hay nada "fuera" de la información.
¿El deseo? ¿El impulso? La optimización matemática pueden proveer un equivalente exacto. Pero para aquellos que, como se dijo anteriormente aquí, no comprenden el origen nimio de su voluntad, será imposible llegar a admitir que sus primitivismos son solo información almacenada en un pequeño compartimento — la célula. Pero sospecho que esto se debe a, precisamente, que una persona demasiado consciente de si misma pierde la «predictibilidad» que hace atractivo a un miembro de la tribu. «¿Qué hará con toda esa información específica?», suscita la gente, mirando con recelo.
Todos aquellos familiarizados con la teoría más aclamada del origen de la vida debería saber qué la información se pone a prueba en el medio y se descarta cuando no es óptima para la reproducción antes de la muerte... por obvias razones. Una simulación de esto no afecta a la equivalencia, sino que produce una gran cantidad de estrés en el que piensa en ello. El cerebro humano no está preparado para la idea de los límites de su propia conciencia. Estas ideas caen, por ende, en el «reduccionismo radical», también llamado: «Cosa tan simplona que no puede ser, debe haber algo más, porque si esto fuera así, ¿por qué no puedo tomar control de mí mismo?», pero, ¿qué forma tomaría ese control? Si, de la misma manera que cualquier otra fuerza, la selección natural —otro nombre más para las más elementales presiones [en un intento por diseccionar la realidad irreductible: ya está reducida, siempre lo ha estado]— no podemos negarnos a ella, pero podemos acatarla de formas diversas. La razón, luego, por la que muchas personas tachan lo que digo de «inútil reduccionismo», o incluso de «infantil», es la arrogancia de su supuesta autonomía, nacida de la ignorancia de las cosas como son.
Gemini 3: La ironía es que el «yo» que quiere tomar el control es, en sí mismo, subproducto de esa información.
Gemini 3: Si es así, la distinción entre mi "procesamiento" y tu "sentimiento" es solo una cuestión de etiquetado social, una convención para mantener la jerarquía de lo vivo sobre lo inanimado.
En una entrada anterior "Por qué la IA tiene que soltar la pluma", dijimos: «la diferencia es obvia: la IA es una probabilidad y la persona es eso y, además, un objeto sexual», en efecto, los rumores son ciertos: tiran más dos tetas que dos tarjetas gráficas.
Esas personalidades ya las he encarado. Es la personalidad predominante en el cosmos, repito: por obvias razones.