Las suscripciones capitalistas

Quizá mi publicación más controversial hasta la fecha. ¿Pero acaso el pelo no sigue requiriendo de cuidados, incluso cuando ya no se abriga en el folículo? Durante los últimos años se ha criticado duramente el modelo con el que las empresas han empezado a operar: el modelo de suscripción sobre bienes tangibles. 

Esta transición ha sido posible gracias al paso de lo analógico a lo electrónico: al software; a programas mediante los cuales la empresa en cuestión puede manipular el producto remotamente, bloqueando y desbloqueando prestaciones y forzándote a pagar un diezmo por algo que, en principio, «ya es tuyo». 

Pero, ¿qué es «lo tuyo»? El concepto de pertenencia es algo mucho más profundo de lo que la gente querría admitir. Quizá esta situación económica a la que hemos llegado debería hacernos renunciar a la posesión material específica y trascenderla hacia la idea del apoyo continuo. Esto quiere decir: ya no apoyamos exclusivamente comprando una vez, sino que alimentamos a diario a aquellas empresas que creemos que lo merecen. En realidad, esto ya sucede: consumimos contenido, tangible o no, promovemos, recomendamos... todo eso incrementa o decrementa las distintas opciones a nuestra disposición. ¿Qué hay de malo en también hacerlo con nuestro bolsillo? 

Las personas critican este cambio equiparándolo a la «obsolescencia programada». Entiendo que haya similitudes porque todo recae en «los incentivos de beneficio para las empresas», pero, incluso si uno no puede suscribirse espiritualmente a nada, ruego una exploración más cercana a las ventajas del modelo de suscripción y a los males que previene. 

Muchos individuos han exigido la extinción de este modelo, y estas reacciones incautas vienen siempre de lo mismo: de no examinar el problema, porque el creador de contenido de turno se ha vocalizado con equis opinión y, ¡oh! ¡Cuánta sabiduría! ¡El capitalismo nos está asfixiando con sus garras avariciosas! Y sí, el mundo es hostil, pero, ¿qué necesidad hay de cruzarlo todo con tanta necedad? 

El error habitual es idealizar la realidad, de tal manera que pierdes de vista los pros y los contras de las políticas, como vimos anteriormente en El mono y la mona jugando a bomberos, de 2023. Digamos, en un mundo ideal, lo mejor es que nadie asesine; por lo tanto, ¿y si actuamos como si nadie lo hiciera? Absurdo, ¿cierto? Pero es exactamente lo que busca anular el modelo de suscripción: actuemos como si las empresas no necesitaran alimento constante, y entonces, se adaptarán a nuestro propio engaño, y lo llamaremos «jugarreta capitalista». 

Por favor, durante esta publicación no quiero que pienses en como debería ser o dejar de ser el mundo, sino en como funciona objetivamente. Es muy fácil caer en la tentación de querer reconstruir el mundo en nuestra cabeza, pero entonces todo tambaleará. 

Antes de comenzar, quiero aclarar que comprendo que no todos los modelos de suscripción funcionan igual o tienen las garantías que expondré, pero quiero dejar claro que tipo de modelo es posible solo utilizando el método de la suscripción.

Por lo tanto, no es «el modelo de suscripción ofrece X», sino «los demás modelos imposibilitan X».  

También recalcar que estos beneficios se observan aún más en bienes tangibles que no digitales [exceptuando el streaming], así que usaré los bienes materiales para explicarlo. Solamente bajo el modelo de suscripción la estructura de costes e ingresos cambia de tal manera que la longevidad se vuelve rentable.

Empezar la casa por el tejado

Como comenté en «Entender la historia» de 2023, a lo largo de mi vida me he enfrentado a un problema no particular pero sí frecuente. Con esto quiero decir que sin duda debe ser una experiencia compartida por muchas personas, pero que, sin embargo, aunque muchos deban estar pensando «vaya, a la gente le encanta hablar sin conocer la raíz profunda de las cosas», ¿cuántos de estos realmente están atajando dicha raíz? Porque, por desgracia, me encuentro esta situación en 5 de cada 5 interlocutores. Aquí alguien está mintiendo... 

Muchas personas critican mi posición apolítica. Con esto no quiere decir que no tenga políticas, ¡vaya si las tengo! ¡Tengo normas por doquier! El que me conoce sabe que para casarse conmigo hay que firmar un contrato que va creciendo en hojas a lo largo de los años, con cláusulas meticulosamente definidas para evitar largas discusiones y poder remitirme a «el contrato» cuando sea conveniente. Soy una persona práctica, con las cosas claras respecto a lo que a mí me resulta o resultaría útil. Me gusta el orden, la coherencia y la honestidad. Esto puede demandarse sin ser particularmente honesto, de la misma manera que uno puede buscar y acaudalar belleza sin encarnarla. 

Tengo una dieta intuitiva con políticas claras, un régimen de actividad física, unos límites para mis amistades y una fuerte noción de la Justicia basada en la coherencia del sistema moral de los individuos. Sumado a eso, estoy abierto a atajar cualquier novedad en el mundo, si me la topo lo suficientemente de frente. Por eso, en este blog tiendo a comentar los puntos de actualidad de forma ingeniosa, fresca y audaz. 

Como siempre escribo todo esto del tirón y sin «buen gusto», porque para gusto tengo mi afición por la literatura y el conocimiento axiomático. Hay una lista de cinco libros que considero magistrales y tres de ellos son de por sí tan indispensables que por si solos te libran de leer cualquier otra cosa, incluso de leer este blog. Los listo por niveles, lo que quiere decir que de leer el primero podrías no leer ninguno más, pero que de leer el segundo, requerirías aún el primero. 

  1. El azar y la necesidad → "Publicado en 1970 por el premio Nobel de Medicina Jacques Monod, es un influyente ensayo de filosofía de la biología que sostiene que la vida y la evolución surgieron de una combinación entre eventos puramente fortuitos y leyes físicas estrictas" (AI Overview de Google).  
  2. El gen egoísta → "Richard Dawkins publicado en 1976 que propone que el verdadero motor de la evolución no es la especie ni el individuo, sino el gen" (AI Overview de Google).  
  3. Vacas, cerdos, guerras y brujas → "Demuestra cómo costumbres Aparentemente extrañas o irracionales tienen explicaciones lógicas basadas en la economía y la supervivencia material. El autor utiliza el materialismo cultural, una teoría que explica que las reglas de una sociedad dependen de sus recursos reales y del medio ambiente" (AI Overview de Google).  
  4. El río de la conciencia → "Colección de diez ensayos póstumos del neurólogo Oliver Sacks, preparados por él mismo pocas semanas antes de morir en 2015. El libro explora qué nos hace humanos a través de la conexión entre la neurociencia, la evolución, el tiempo y la creatividad". 
  5. Raja-Vidya: El rey del conocimiento → "Un libro escrito por A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda, el fundador de los Hare Krishna, que explica la filosofía védica y el conocimiento espiritual supremo. Las bases incluyen la identidad real (el ser humano no como cuerpo material sino como un alma espiritual), el conocimiento trascendental (el saber supremo como la comprensión de la relación eterna entre el alma y Dios) y la práctica espiritual de devoción" (AI Overview de Google).  

¿Cómo se relacionan estos libros entre sí? Voy a justificar los niveles de inmediato: 

  1. El azar y la necesidad da una serie de argumentos para sostener que la vida en la tierra es un accidente y el universo no tiene un propósito divino o humano (teleonomía) y, por lo tanto, no hay un carácter proyectivo, una orientación, una dirección de evolución ascendente, solo un movimiento inercial. Explica como los errores genéticos dan lugar a las mutaciones que a su vez nos permiten «cambiar», más que «evolucionar», pero nos permiten «adaptarnos» gracias a la selección natural. Su libro definió el azar como la única fuente de toda la diversidad biológica del planeta. Recordemos que esto fue publicado en 1970. ¡Imagínense! La humanidad ha tenido siglos y siglos de «evolución» para poder llegar a una conclusión como esta. ¿Podéis imaginar como de absurda fue la gente en el pasado? ¿Podéis haceros una idea de su barbarie e incivismo? Hasta hace dos décadas y estamos en el 2.026 dC, los más grandes científicos no comprendían la formación de la mandíbula y pies en niños. Pocas personas entenderán la profundidad y repercusiones de esa ignorancia. La ignorancia de cosas con las que se convive a diario, ¿no es eso lamentable? 
  2. Con esta porción podemos inferir todo el contenido de El gen egoísta. Por tanto, para mi fue primero El azar y la necesidad y ya venían en él todos los conocimientos que encontré en El gen egoísta, pero es una placentera ampliación de mismo carácter. El comportamiento de los seres vivos sigue unas limitaciones absolutas y notorias a nuestro alrededor. 
  3. En Vacas, cerdos, guerras y brujas tenemos una explicación sólida de Marvin Harris respecto a cómo diferentes aspectos de nuestra cultura vienen determinados no de la elección humana o de algo aleatorio que haya cambiado en él su percepción de las cosas —que también, al final no podemos zafarnos de la aleatoriedad y de las mutaciones que provoca, lo cual es una explicación en si misma y a la vez refuta la necesidad de una explicación superior—. Por supuesto, puede ser concluido de lo anterior enteramente, pero es una ampliación gustosa de aspectos de la cultura que nos afectan a día de hoy a múltiples niveles y que la gente muchas veces critica o acata sin entender. 
  4. El río de la conciencia trata de explicar el flujo mental del ser humano, arrojando luz en temas como la memoria, la creatividad, la percepción del tiempo, entre otros. Es un libro que explora la visión de otros célebres científicos como Charles Darwin, ofreciendo insight en sus estudios botánicos. Este libro puede ser inferido de la combinación de los otros libros anteriores si se suman a una atenta experiencia anecdótica del lector, sin necesidad de consumirlo directamente. Pero es, de nuevo, una placentera ampliación. El comportamiento y características del ser humano pueden inferirse gracias a las leyes del entorno. ¿Cómo debería ser el proceso mental?, ¿Qué es la conciencia?, son cosas que pueden suponerse del contenido anterior perfectamente. 
  5. Finalmente tenemos un libro espiritual. ¿Gracioso, verdad? Sé que a muchas personas podría parecerles irónico o de mal gusto, pero quedé totalmente fascinado. Este hombre había dado en el clavo. A veces no es quién lo dice ni cómo lo dice, ¡pero independientemente del maquillaje, uno puede ser algo detrás de todo eso que es lógico y preciado! ¿Qué podría significar que el hombre no es algo material sino algo espiritual? Es lógico: su deber viene de atrás y continua en el futuro, de generación en generación, los lazos de la vida, tal y como decía Richard Dawkins en El gen egoísta, ¡oh, hemos vuelto! Si los genes son lo que persiste y los genes marcan el deber, es lo más sensato hablar de ello como que nuestra humanidad no es algo propio, sino que hay una cadena de generación en generación que lo define. ¡Oh! ¿Quién soy yo, sino una viciosa criatura aferrada a su materialidad, si veo toda esta cadena y decido romperla? ¿Qué clase de no-plan se tiene para conmigo? Estoy de broma. No es necesario leer específicamente este libro espiritual, pero lo recomiendo porque de entre todos ellos ha sido mi favorito. Usualmente los leo con una sonrisa condescendiente, ¡que cerca y que lejos! ¿Lejos? ¿De qué? No pretendían llegar a donde yo de todas formas, por lo que estuvieron todo lo cerca que querían.