¿El huevo o la gallina?

[Este texto es una reflexión sobre la responsabilidad parental y legal respecto a las familias desestructuradas y el impacto de éstas en la sociedad.]

La lástima que sentimos por un retoño de familia pobre a menudo se desvanece rápido puesto que descubrimos en el retoño una serie de trabas que justifican su destino infeliz. A estas personas me gustaría preguntarles qué opinan respecto al título de esta entrada. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Merece un retoño un destino infeliz por culpa de su construcción desafortunada? Yo no lo creo, a no ser que prolongue esta cadena de infortunios para otro individuo de descendencia propia. 

Por otro lado, también justificaré el desdén por la persona de escasos recursos. Puesto que los recursos son resultado de la competencia, ¿por qué no pensaríamos en una persona pobre como incompetente? Es a su vez sinónimo «persona de fortuna» de «persona adinerada». El estrato social de nacimiento no dice tanto como el estrato social de muerte, pero algo dice. 

Si la persona nace pobre, viene de personas incompetentes. Porque no son personas a las que no les preocupe la vida y que, por lo tanto, pueden zafarse de la responsabilidad de obtener medios para ella. Si la persona, ante la situación de tener al retoño en una situación desafortunada, accede a parir, despojando de toda dignidad a su hijo y a sí mismo, eso la define como pecadora. La mujer siempre tiene opciones para remediar esto, aun si es acabando con su propia vida. 

Que tus padres no barajen opciones lógicas y sensatas cuando se trata de la vida, pone en entredicho tu inteligencia potencial. Por esto, independientemente de las capacidades del individuo, muchos pobres tienen la necesidad de demostrarse o de separarse de sus familias a nivel identitario. 

A menudo se dice que la pobreza convierte a las personas en hostiles, neuróticas y holgazanas por la desesperación. Pero quisiera saber en qué casos la resignación vino antes o después de la pobreza, haciéndola fruto o causa. 

Cuando se dice que la pobreza puede romper un matrimonio, pienso que es imposible atribuirle al concepto de «pobreza», una mísera palabra, la capacidad para romper una relación. Diría que la relación se rompe porque dos personas pobres están participando en ella. Cuando las personas se vuelven agresivas, autodestructivas o perezosas por una situación tensa, ¿no sería más acertado decir que las personas agresivas, autodestructivas y perezosas producen situaciones tensas? No me cabe en la cabeza que una persona organizada se desorganice basándose en la situación. Diría que la persona desviada llega a una vida desordenada, no que la vida desordenada desvía a la persona. El interior es siempre más poderoso que el exterior. Muchos viven vidas similares... a pesar de ello, hay de tan distintos... 

Pero, como he dicho antes, la persona es siempre susceptible cuando es retoño y es siempre culpable cuando es padre, porque si hay que darle poder decisorio a alguien para juzgarlo, entiendo razonable dárselo a los dos únicos individuos que participan en la creación de una conciencia ajena. Por esto, no comprendo el ímpetu con el que se juzga a personas víctimas de las circunstancias, desde la rabia y no desde la lástima; sin embargo, pocas veces se tienen malas palabras para un padre que, aunque haya «cumplido con su labor», ha dado a luz a lo que se llama «monstruo», aun cuando muchos padres tienen hijos problemáticos a diario y esa información no los ha detenido. Inclusive, se le mira con buenos ojos y se le prefiere culpar a Dios, otro concepto abstracto, otra mísera palabra a la que no se le pueden rendir cuentas. 

El juicio social y la justicia administrativa me son inoportunos. Una persona capaz, cívica y sana puede querer tomar el control de su vida pero jamás lo ayudarán a tal cosa. Puede ser un estudiante ejemplar, una criatura sosegada, curiosa y amable... pero a la justicia eso no le incumbe, puesto que el mercado se regula solo y la vida de los individuos también — con qué resultados, ya es otra cosa. Por supuesto, esto no le preocupa a nadie que no sienta que le están arrebatando su libertad. Yo, en cambio, me acuesto todos los días pensando en que no puedo satisfacer mis necesidades elementales por culpa de obstáculos humanos de voluntad inquebrantable. Admito que hay personas que materialmente, en el exterior, sufren como yo... pero al sufrir poco o nada en el interior, entiendo que gustan de esa coercitividad. 

Para alguien que lleva así durante más de dos décadas, con la fantasía de que se trate de una broma pesada, que la justicia no lo apoye pese a su salud intelectual, es inevitable la frustración, la ira... y no comprendo como este tipo de cosas no se detectan a tiempo, de manera que se le pueda dar a un individuo productivo la oportunidad de aportar sus habilidades al mundo, en lugar de arrojarlo al temperamento volátil, de manera que tuviere algo que agradecer y a lo que someterse. 

Y si tuviese que justificar el asesinato de mis progenitores — que bien podría —, explicaría que muchas veces acudí en busca de ayuda y que se me negó en rotundo. Y nadie lo entenderá, por desgracia. Estaría solo en eso, porque verían en mí a alguien con la mente para tales actos. Así como un perro abusado que muerde a su amo y que es dejado de lado por sus inclinaciones violentas. ¿Pero acaso son tan malas estas inclinaciones, estas respuestas, como las fuerzas productoras? Entonces, el pueblo entero piensa que el perro gusta de morder manos, en general. 

O peor, saben que ellos son igualmente malvados, son parte de estas fuerzas productoras y no quieren enfrentar las consecuencias. Este escenario es, en realidad, el único razonable. 

Tener un comportamiento formal y correcto no te garantiza comprensión. La gente no se siente agradecida por tu buen comportamiento, sino por que no tengas mal comportamiento por el cual castigarte. A la gente no le importa que sufras, solo que no los hagas sufrir. Y esto tiene sentido, porque nadie puede controlar el sufrimiento de los demás... ¿pero por qué no les puedes permitir liberarse de él?

La justicia habría de ser o bien más laxa o bien más generosa... de manera que un individuo no sienta la necesidad de ir a la cárcel a cambio de resarcirse. Y ni siquiera lo digo de forma egoísta, sino que es una ventaja política y social. Si a un niño inocente le das el pecho en lugar de la espalda, estoy seguro de que no pasará hambre. Cuando se convierta en un caníbal, ¿te sorprenderás? 

Si me seguís, sabéis que soy totalmente antinatalista. De hecho, lo soy de nacimiento. Cuando yo emití las primeras palabras, estas fueron: «no tendré hijos». Lenitivas y acertadas. ¿Quiénes se rieron? No sabría deciros... solo sé que son como un valle y hay eco tras eco. 

Se dice que este pensamiento es antinatural. También es antinatural pensar que tratar asfixiar a alguien no lo hará tomar una gran bocanada de aire después. Sin embargo, esto no interesa pensarlo porque tendrías que, entonces, admitir que siempre existe la posibilidad de sufrimiento y también la gran posibilidad de que no muevas un dedo sino es para propagarlo. ¿Cuántas personas votan a favor de la vida pero nunca de su comodidad? Si la vida te place y ésta es sufrimiento para alguien, entonces es el dolor lo que te excita [así como un mal padre golpea a su hijo pese a él ser la causa de su nacimiento, siendo pues el niño que sufre el resultado de un placer vulgar suyo]; aunque no lo sepas... de la misma manera que el hijo chico de un padre que trafica con menores no conoce qué financia sus juguetes preferidos. Si la ignorancia no exime del cumplimiento de las leyes, entonces para mí no hay manera de perdonar. 

Resúmenes de algunas entradas [hasta 09/01/2025]

Agradezco a los lectores la paciencia que han tenido esperando por cada una de estas porciones de sabiduría. Para los que no han estado al corriente, veamos si estos resúmenes abren vuestro apetito:  

1. La promiscuidad femenina. » Leer post.

«Cuando haces algo que te beneficia, el cerebro te recompensa. El placer y la sensación de 'hacer lo correcto' son indistinguibles (...). Para conocerte a fondo como individuo, has de pasar por situaciones de crisis y de alta presión que modelarán tu cautela —si eres inteligente—, un efecto colateral de esto es la intolerancia a los comportamientos negativos de tus potenciales parejas o parejas efectivas. Verás claras tus prioridades con edad y experiencia».

  • Se aborda la relación entre comportamiento sexual y bienestar. 
  • Se menciona que el placer y la sensación de hacer lo correcto están vinculados.
  • La promiscuidad femenina puede causar culpa y frustración, mientras que los hombres buscan más parejas por una sensación de éxito.
  • Se critica la simplificación de estudios sobre promiscuidad y estabilidad de las relaciones, resaltando la importancia de la experiencia personal y las circunstancias individuales.

2. Sobre la culpa. » Leer post.

«La culpa… qué fiera es. Incluso una bestia solitaria como el hombre aún encuentra excusas para sentir miedo del resto... pero no halla motivos para argumentar lógicamente y sobreponerse a sus fallos. ».

  • Se explora la relación entre la culpa y la responsabilidad personal. 
  • La culpa se trata como una herramienta de control y cuestiona su utilidad, concluyendo que la culpa es una sensación natural pero que no debe dominar nuestras acciones. 
  • Se aboga por una vida dirigida por objetivos personales claros y el entendimiento de las consecuencias de nuestros actos, resaltando que la vergüenza y la culpa pueden ser superadas a través de la razón y el autoconocimiento.

3. Sobre el liderazgo. » Leer post.

«El otro día oía el discurso de un hombre tradicional. Una mujer, a todas luces ingenua, comentó: '¡Desde que mi marido ve tus vídeos, es un hombre mucho mejor!'. Le contesté: 'si ha tenido que venir un hombre a decirle lo que tiene que ser o no ser, no te respeta y has de desecharlo'».

  • Los hombres y las mujeres tienen roles y comportamientos inherentes que determinan su posición en la sociedad y el trabajo. 
  • Se abarca la influencia externa al individuo, el respeto, el liderazgo, el género, las diferencias sociales, la competitividad, el impacto de la crianza y las anécdotas históricas. 
4. El psicópata de Jorge. » Leer post.

«A menudo se le da demasiada importancia al dolor en el corazón del traidor... no hay razón para apiadarse de alguien por sus lágrimas: la demostración de arrepentimiento es una adaptación evolutiva».

  • Crítica a la visión simplista y estereotipada de la psicopatía, argumentando que los psicópatas tienen una forma diferente, pero no necesariamente peor, de manejar sus emociones y relaciones. 
  • Se cuestiona la validez de los conceptos tradicionales de amor y arrepentimiento, sugiriendo que la honestidad del psicópata sobre sus acciones puede ser moralmente superior a la autocompasión y el autoengaño de las personas "normales".
  • Se abarca la percepción errónea del psicópata, la diversidad del comportamiento psicopático, el concepto de Amor y los sentimientos, la lucidez en las relaciones, el control y la moral.
5. Llevarse cosas a la boca. » Leer post.

«'¿Y esto no es igual acaso con todo lo que comemos? Todo lo que es adorable cabe en nuestra boca'».

  • La observación de los comportamientos en la intimidad revela patrones que reflejan la complejidad de la personalidad humana. Estos actos, desde besar hasta la disposición a realizar sexo oral, no solo son manifestaciones de deseo, sino también ventanas a las motivaciones, inseguridades, y dinámicas internas de cada individuo.
6. 100 hombres para Lily Phillips. » Leer post.

«¿Lily Phillips quedará embarazada después de estar con estos 100 hombres? Las probabilidades son extremadamente bajas. ¿Entonces? ¿Cuál «disponer»? La vulnerabilidad sexual [exclusiva] de la mujer termina con las medidas anticonceptivas, lo demás es resquicio».

  • Lily Phillips, una joven inglesa, lanzó un reto en una página de contenido adulto para acostarse con 100 hombres en un día, lo cual fue criticado por muchos por ser inmoral. 
  • La crítica sostiene que la mayor parte de comentarios negativos vienen de sesgos hacia la promiscuidad femenina fundados en la vulnerabilidad de la mujer frente al embarazo y que se pierde de vista el verdadero problema: los riesgos de salud, especialmente las ETS, faltas compartidas por ambos géneros. 
7. Atributos físicos, valor social y dignidad humana. » Leer post.

«Ayer me reí releyendo este comentario de un lector: 'Un preciso ataque al gen hoyuelo, tan recesivo en nuestra sociedad, solo un 20% de ésta lo posee'. Me importa bien poco el margen de error del porcentaje: puesto que a mi alrededor no veo un solo hoyuelo, lo valido. Yo contesté: 'Las cosas inútiles no tienen razón para existir'».

  • Análisis del valor de los atributos físicos en relación con el valor social adquirido. 
  • Se plantea que algunos atributos, como el "gen hoyuelo", tienen valor subjetivo e instrumental en la sociedad, ya que su atractivo depende de la percepción social (es decir, se diferencia entre atributos de valor absoluto que serían de utilidad fuera de la sociedad, y aquellos relativos, que solo tienen utilidad cuando la sociedad así lo cree; es la diferencia entre el vigor muscular y la colorimetría). 
  • Se diferencia entre aquellos que poseen estos atributos, los que los admiran y los que los instrumentalizan para su beneficio social.
  • Crítica a la tendencia a valorar atributos ajenos en lugar de los propios, sugiriendo que esto refleja una baja autoestima y una dependencia excesiva de la opinión social. 

100 hombres para Lily Phillips

"Es el caso de Lily Phillips, una joven inglesa de 23 años que lanzó un reto en OnlyFans que ha dejado a muchos helados: el de acostarse con 100 hombres en un día. Un reto que, además, iba a retransmitir a través de su perfil". (estos extractos salen de Mundo Deportivo, Dallas News y otras fuentes similares).  

La historia de Lily Phillips, 2024, es la historia de una mujer traicionada por su equipo de trabajo, por sus amigos y por sus propios padres. Durante los últimos días se ha hablado mucho del tema, pero siento que la mayoría de comentaristas no tienen ni idea de lo que realmente ha pasado tras bastidores. Por eso, hoy traigo una explicación sencilla y realista sobre el comportamiento tanto de Lily como de los hombres participantes. 

1. ¿Por qué está mal?

Muchas personas se han apresurado a calificar el acto de indigno o de inmoral. Sin embargo, utilizan una opinión y no un hecho para justificar su perspectiva. Quiero decir, la mayoría han utilizado frases como «se ha dejado disponer de 100 hombres degenerados», «se ha dejado abusar por 100 hombres», etcétera. En ningún caso se menciona un daño material real, exceptuando los «ha puesto en riesgo su capacidad de contraer matrimonio tras ser penetrada por 100 hombres», que sí es un daño material real si se quiere ver así, porque supone un menor flujo de recursos hacia la hembra, pero no es un daño directo y no en todos los casos supone un problema. 

Este paradigma solo demuestra una cosa: somos simios. Porque el problema no es que per se sea malo el acostarse con 100 varones: no hay nada malo per se. Si hemos de justificar esto, «dejarse disponer» solo refleja la mentalidad arcaica de los atacantes, porque estas palabras sugieren que la hembra puede percibir un castigo que el varón no. Este castigo — y la razón de que se penalice socialmente a la hembra promiscua y no tanto al varón promiscuo — es un embarazo ineludible → basta la similitud entre embarazo y embarazoso para cuestionarse la etimología de estas palabras: pues, para sorpresa de nadie, la denominación a este estado tiene su origen en las palabras «estorbo», «obstáculo» y «enfermedad» en muchas culturas. 

A continuación dejo unos extractos obtenidos en SciELO sobre la cuestión: 

"En castellano según Joan Coromines, la etimología de la palabra “embarazo” y “embarazada” proviene de “embarazar” que significa ‘impedir, estorbar’ . A su vez, esta palabra se documenta primero en leonés o portugués “embaraçar”, derivado de ‘lazo, cordel, cordón’. ¿Tendrá que ver más con el cordón umbilical que con el sentido de “impedida”?", teniendo en cuenta que embarazar y embarazoso tienen ambas connotaciones negativas, no veo motivo para pensar que la construcción de embarazo no la tuviera. 

"En la República africana de Malaui encontramos otro curioso origen. El embarazo, visto como algo que puede dar la vida, pero también traer la muerte. La palabra tiene la connotación de ‘enfermedad’. En chichewa, el idioma de Malaui, existen tres palabras que designan “embarazo”: “pakati”, “matenda” y “wodwala”. Pues bien, las tres llevan implícita la idea de enfermedad. El significado literal de “paraki” es “entre la vida y la muerte”. Por su parte, “wodwala” se refiere a alguien que está enfermo".

"Las palabras para designar la idea de embarazada en las lenguas eslavas comparten la misma raíz etimológica de ‘carga’ . Así lo vemos en el caso del ruso, donde la palabra más común, usada para designar “embarazada” es “beremenaya”. Esta palabra significa “embarazada” en un sentido figurado: el significado literal de esta palabra es muy distinto, asociado a un significado casi religioso de ‘carga’ o ‘castigo’. Lo cual recuerda a la maldición bíblica de “parirás con dolor”".

En sí, lo que están diciendo, con sus escasos conocimientos de causa, es que Lily está dejándose embarazar de alguno de esos hombres y que, por lo tanto, las perspectivas de supervivencia de los dos — madre e hijo — son más bien bajas. 

¿Lily Phillips quedará embarazada después de estar con estos 100 hombres? Las probabilidades son extremadamente bajas. ¿Entonces? ¿Cuál «disponer»? La vulnerabilidad sexual de la mujer termina con las medidas anticonceptivas, lo demás es resquicio.

Terminado ese aspecto de la moralidad sexual anciana... pasamos a lo escabroso. Veréis, en un mundo sin riesgos sanitarios, esta juerga no sería más que una anécdota. No obstante, vivimos rodeados de enfermedades y este tipo de orgías no son sino un problema para la salud pública. 

"En él, se muestra todo el proceso. Cómo Phillips y su equipo alquilaron un apartamento turístico en Londres, cómo lanzaron la convocatoria -los participantes debían someterse a un test de detección de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS)-, e incluye entrevistas no sólo con la protagonista, sino con miembros del staff y también con hombres que viajaron incluso de otros países". 

Se usó preservativo, en principio, y aún así consideraron necesaria la detección de ETS en los participantes. Esto es indicativo de que son conscientes de que hay riesgos en todos los actos sexuales, especialmente con completos desconocidos. Además, la constante fricción e irritación de las paredes y mucosas de la vagina puede crear lesiones en el interior de la mujer. En una entrevista, Lily asegura: 

— No se puede confiar plenamente en estas pruebas médicas, porque el hombre podría estar con alguien más en el lapso entre la prueba y el reto y no habría manera de saber nada. 

Entonces, reconocen reiteradamente que hay un riesgo sanitario real, pero quienes comentan se obcecan en que «han dispuesto de ella».

Creo que queda claro que no estoy a favor de este tipo de prácticas, porque hacen parecer que todo es jauja y que no hay consecuencias para los actos. El problema de tachar esto como inmoral y no darle un argumento sólido a la gente, es que los perpetradores se justificarán diciendo que es una opinión subjetiva. Y lo es, en el siglo XXI no hay diferencia sexual entre el macho y la hembra cuando estos no ejercen la reproducción en sí. Por esto, hay que buscar otro tipo de vías unisex para combatir la promiscuidad exacerbada y evitarnos disgustos directos. 

El perro de Charlie Gordon

Esta entrada fue inicialmente descatalogada en 2024 de mfiallos.org y republicada en 2026.  

«El perro es el único ser sobre la Tierra que te ama más a ti de lo que se ama a sí mismo».

«El perro es el más fiel de todos los animales, y por lo tanto el mejor amigo del hombre».

«Un perro es un ser admirable: no tiene prejuicios, no juzga, no conoce la maldad. Su devoción es infinita, su corazón puro».

«El perro tiene la virtud que más se valora en el ser humano: la lealtad».

Estas son citas de Arthur Schopenhauer, conocido por ser amante de los perros (y poco más). Como vimos en El animalismo, amor de cobardes, esta fijación con la lealdad de los perros es un fetiche clásico derivado de la ignorancia respecto a los conflictos de interés. Por supuesto que da igual los prejuicios que tenga el perro: porque los reserva para con la interacción de su especie. 

Jamás te juzgará un perro por tu belleza, porque no puede reproducirse contigo, así que saca el mismo beneficio exacto con una persona desagraciada que con una persona hermosa. Sin embargo, no se puede decir lo mismo cuando se trata de relacionarse con otros perros, por lo que no es una cualidad absoluta (no sería físicamente posible). 

Por lo tanto, no es algo que yo pueda decir que me gusta de los perros. Lo que sí me gusta de los perros y, bueno, de los animales en general — el humano como única excepción, puesto que lo soy —, es el resultado que genera la interacción con otras especies: un símil con la soledad. Es decir: estar con otra especie es lo más parecido a estar solo, sin el estrés de la apariencia ni la angustia del aislamiento. De ahí el amor por los animales, aparentemente incondicional. 

Exactamente esto se trata en el libro Flores para Algernon, una novela breve sobre un hombre con discapacidad intelectual, Charlie Gordon, que se somete a un experimento científico para aumentar su inteligencia. 

Hacia la mitad del libro, Charlie comienza a ligar con su profesora de la escuela de discapacitados: Alice. Él ya no es uno y, por lo tanto, despierta en él un sentimiento romántico por aquella mujer que lo ha salvado de su ignorancia. En poco tiempo, el hombre se desarrolla intelectualmente muy por encima de los demás, lo que lo hace sentir sumamente solo y Alice es la única persona capaz de calmar esa angustia. Muy para mi sorpresa, el sentimiento era mutuo. 

Esto implicaba que ella debía tener un fetiche con los retrasados. Quiero decir, ¿lo has visto cagándose encima toda la vida y de repente cambia tu visión de él lo suficiente como para enamorarte? ¿No deberías ver a un pobre retrasado en su cara, por mucho que fuese docto? Como una imagen superpuesta. 

Atributos físicos, valor social y dignidad humana

— No comprendo, filósofo, tu ahínco por entender las motivaciones ajenas. Mira, mi amigo simplemente tiene un gusto, como quien prefiere el queso al chorizo. 

— Por supuesto. ¿Quién no añora la comida de la tierra madre? Puesto que brinda nostalgia y está perfectamente amoldada a nuestro paladar desde niños. Qué hermosa la costumbre. ¿Pero qué hay del restaurante lujoso? Todas las decisiones que tomamos tienen una explicación: hay quien disfruta de un buen restaurante por la música que ofrece, por su materia prima y luego están aquellos que simplemente quieren fotografiarse ahí dentro por imagen. 

El origen es más importante que a dónde apunta la predilección. 

Ayer me reí releyendo este comentario de un lector: «Un preciso ataque al gen hoyuelo, tan recesivo en nuestra sociedad, solo un 20% de ésta lo posee». Me importa bien poco el margen de error del porcentaje: puesto que a mi alrededor no veo un solo hoyuelo, lo valido. Yo contesté: «Las cosas inútiles no tienen razón para existir». 

¿Por qué existen los collares de diamantes? ¿Por qué existen las cucharas? Claramente, el valor de mercado de un collar de diamantes es superior al de la cuchara. Esto os sonará bien al diálogo Sobre la belleza de Platón, donde también se usan las cucharas y los materiales de los que pueden estar hechas para tratar el tema de qué es lo bello. En este caso, discutimos lo mismo: ¿qué es lo valioso? 

El atractivo físico tiene un valor y la persona adquiere un valor proporcional a la belleza que carga. Claro, estoy anulando el resto de atributos para centrarme en el objeto de la cuestión. 

Como vimos anteriormente en una recopilación de datos curiosos, el «gen hoyuelo¹» obtiene su valor de una ilusión: «los hoyuelos en las mejillas → son atractivos porque imitan el sombreado producto del volumen en la zona de los pómulos», agregan definición y profundidad. De alguna manera, «tonifican» el rostro del portador. Pero cualquier persona que le de una única vuelta debería ser capaz de ver que no posee un valor instrumental.

  1. Tienen un valor objetivo todas aquellas características que lejos del ojo comunitario tienen un impacto en la perspectiva de supervivencia del individuo. Por ejemplo: la velocidad, el tono muscular, el equilibrio hormonal y la juventud. 
  2. Tienen un valor subjetivo todas aquellas características que, de no haber un observador, no añaden valor o benefician al portador.

Por lo tanto, aquello que tiene un valor objetivo tiene un valor instrumental absoluto (independiente, material, autónomo) y aquello que tiene un valor subjetivo tiene un valor instrumental social (vinculado al mercado, a la opinión social). Por mucho que el valor instrumental social pueda traducirse en valor instrumental absoluto, no lo llega a ser por esa necesidad de que la comunidad te lo brinde. 

Una gacela no se dejará comer por tus hoyuelos, pero sí podrás comértela si tienes dos piernas y un corazón resistentes. 

Tras dejar de sonreír por el ocurrente comentario, rápidamente diferencié tres tipos de personas y no pude sino angustiarme. 

  1. El portador.
  2. El adorador. 
  3. El maquinador. 

En el caso del «gen hoyuelo», la primera persona sacaría el máximo partido a su característica en círculos sociales. No lo admitiría jamás, pero estaría muy orgulloso: «¡Miren, miren mi gen hoyuelo!», así como hacemos todos, lo digamos o no, con una característica que en el mercado se considera positiva. Esta persona sería plenamente consciente de lo que obtiene gracias al «gen hoyuelo» y tendrá una ligera idea de porqué lo obtiene: pocos lo tienen, resalta su rostro y en última instancia, su persona. Así mismo, es la persona que le da menos importancia en un sentido adorador: no le importa el hoyuelo per se, convive con él y no altera su vida más allá del beneficio social (en presencia del mercado, cuando se aprestará a destacarlo).